Cancún, QR. Las consultas públicas sobre el Tren Maya deben ser a más tardar en diciembre próximo; además, es importante que los conflictos por tenencia de la tierra y expropiaciones de los ejidos que se encuentran en el trazo de la vía se desahoguen con prontitud, aseguró Arturo Abreu, delegado del gobierno federal en Quintana Roo.

La intención, dijo, es dejar claro que el Tren Maya no es una imposición presidencial ni que los conflictos se resuelven por mandato federal, sino que se tomará en cuenta la opinión de los pueblos originarios y ellos serán al final quienes decidirán si les conviene o no el proyecto.

“Si resulta negativa la consulta, entonces no se va a hacer el Tren Maya”, manifestó.

Aseveró que de manera paralela trabajan en la solución de conflictos por la tenencia de la tierra en el estado, al ser la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador en sus visitas a la entidad.

De hecho, el pasado 9 de noviembre, López Obrador se llevó un paquete de peticiones; los ejidatarios de Felipe Carrillo Puerto le solicitaron que antes de continuar con el Tren Maya se liquiden las indemnizaciones por la construcción de carreteras en el estado.

Ponciano Genaro Martín Esquivel, miembro del ejido de Felipe Carrillo Puerto, reveló que el adeudo del gobierno federal con los comuneros data de finales del sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000); según un avalúo realizado por los propios ejidatarios, la deuda asciende a 200 millones de pesos, aunque están conscientes de que se debe realizar otro por parte del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales.

Conferencia matutina

En su conferencia matutina el Ejecutivo federal refirió que su gobierno ya elabora el proyecto de ingeniería de construcción del Tren Maya, aunque la obra no iniciará hasta que se realice una consulta, en diciembre, en los cinco estados por donde atravesaría el nuevo transporte de pasajeros y de carga.

“Habrá consultas formales para que se conozca cuál es la opinión general, para que no haya manipulación, para que realmente se exprese el sentir de los ciudadanos”, comentó, sin aclarar si la consulta será organizada por el INE, o bien, si la realizarán voluntarios como se hizo en el caso del aeropuerto de Texcoco y la termoeléctrica de Morelos.

López Obrador dijo saber que sus adversarios políticos lo criticaron por hacer nuevamente el domingo una consulta “a mano alzada” en Quintana Roo, donde preguntó a los asistentes a una de sus asambleas si estaban en favor del Tren Maya, a lo que la mayoría respondió afirmativamente.

“Habrá consultas formales para que se conozca cuál es la opinión general, para que no haya manipulación, para que realmente se exprese el sentir de los ciudadanos”, indicó.

Voces encontradas

En este sentido, organizaciones y expertos ambientalistas han declarado que la obra atravesará reservas de la biosfera, amenazadas ya de por sí por plantaciones industriales de palma aceitera y soya, incendios forestales, tala ilegal y tráfico ilegal de especies animales y vegetales.

“El tren amenaza ecosistemas que garantizan refugio a jaguares, ocelotes, tapires, monos aulladores, monos arañas, cocodrilos, manatíes, loros y guacamayos. Estas especies necesitan de grandes territorios para desplazarse, alimentarse y reproducirse lo que se dificultará al dividir su hábitat en dos partes”, considera Salva la Selva.

Asimismo, las comunidades apícolas de los municipios de Hopelchén y Calakmul, en Campeche, solicitan a López Obrador abstenerse de la consulta sobre el Tren Maya hasta que no se garantice la participación libre y transparente de los territorios que podrían resultar afectados por el trazo de la vía férrea.

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