Cancún, Qroo. El pez león o Pterois volitans ha sido identificado por autoridades y pescadores como una amenaza al equilibrio del arrecife mesoamericano (el segundo más grande del mundo) y en consecuencia a las actividades turísticas y pesqueras que se derivan de este hábitat, ya que se come a langostas y camarones por lo que han decidido combatirlo convirtiéndolo en platillo exótico de la industria restaurantera del Caribe y alimento para otros peces.

En los últimos dos años, la población de esta especie en costas quintanarroenses se ha incrementado considerablemente y los estudios sobre su comportamiento dan cuenta de que ha superado en número a algunas clases nativas, con una estimación de hasta 1,000 ejemplares por hectárea, explicó a El Economista, Rodolfo Rello Monter, delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación en Quintana Roo.

Datos elaborados por el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel dan cuenta de que esta especie se puede reproducir cada cuatro días durante todo el año, y poner entre 15,000 y 30,000 huevos en menos de un mes hasta llegar a los 2 millones y medio de huevecillos por cada pareja de peces león, de ahí su rápida expansión por todo el Caribe.

Es originario del Pacífico Oeste y Oceanía, y es muy popular entre los acuaristas estadounidenses porque limpia los pequeños residuos orgánicos que se adhieren en los cristales de los exhibidores. Se deduce que en 1992 el impacto del huracán Andrew en la Florida propició que varios ejemplares de pez león escaparan al mar, dando inicio a la colonización de las aguas caribeñas por esta especie venenosa que carece de depredador.

La dimensión del impacto en la actividad pesquera aún es incalculable, refirió Eduardo Pérez Catzín, secretario del Consejo de Administración de la Federación Regional de Sociedades Cooperativas Pesqueras, pues ésta ha venido a la baja en los últimos años al pasar de una producción total en el 2000 de 25,000 toneladas de escama, camarón, pulpo y langosta, a menos de 5,000 toneladas en el 2010.

No podemos atribuir ese bajón al pez león solamente, son diversos factores los que han influido para que la actividad esté como está . Lo que es un hecho, añadió, es que el pez león se come las larvas de todo tipo de pez que anide en el arrecife de coral, lo cual afecta la población de otras especies.

ESTRATEGIAS DE APROVECHAMIENTO

La Cooperativa Cozumel, de la que también es representante Pérez Catzín, es la primera en replicar la campaña lanzada en la Florida orientada al aprovechamiento comercial de la especie, primero como alimento para otros peces y en segundo lugar como platillo exótico en la industria gastronómica del Caribe.

El plan involucra a la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados de Cozumel, que ya ha logrado que en los restaurantes de los hoteles El Cozumeleño y la Perla del Caribe, el pez león esté incluido en la carta, así como un concurso para cocinar un platillo con el referido animal.

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