Puebla, Pue. La Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) expuso que el reto del gobierno estatal entrante será generar un banco de tierra y realizar la simplificación en trámites, así como mejorar la seguridad para garantizar la llegada de inversiones.

Luis Alberto Moreno Gómez Monroy, presidente de Canadevi delegación Puebla, consideró importante que las autoridades contribuyan a satisfacer la oferta de casas, porque en la zona metropolitana donde se concentra 60% de la producción total la tierra está pulverizada y cada vez más cara.

Mencionó que estos problemas no implican recursos para resolverlos sino voluntad política, por lo que pueden ser resueltos a mediano plazo, al estimar seis meses después de que arranque el sexenio local, en diciembre próximo.

Aunque todavía no se oficializa al ganador por la gubernatura, que se disputan Martha Erika Alonso Hidalgo, de la coalición Por Puebla al Frente, y Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta, de la coalición Juntos Haremos Historia, puntualizó que con ambos se firmaron cartas compromiso para que sean prioridades esos temas de los vivienderos.

Cuando se resuelva el proceso electoral, la Canadevi buscará al equipo de transición del próximo mandatario para darle seguimiento a sus demandas.

Activar Comisión

Moreno Gómez Monroy recordó que el actual gobierno de José Antonio Gali Fayad creó la Comisión de Vivienda, pero requiere ser desarrollada eficientemente.

Indicó, además, que en el caso de los trámites se requiere impulsar la homologación y su simplificación entre los municipios que conforman la zona metropolitana, para facilitar rápido la ejecución de proyectos.

También, señaló, se requiere seguridad física y jurídica en favor de los empresarios del sector, ya que algunos de los miembros de Canadevi han sido víctimas de invasiones de predios o de obras con avances.

El delegado de Puebla comentó que algunos casos se han dado en la zona metropolitana, situación que impacta en las inversiones realizadas en compras de terrenos y a futuro puede ser un inhibidor para concretar otros proyectos.

En este 2018, recordó, la meta es construir 20,000 casas que representan una inversión de 14,000 millones de pesos, con 40% concretado y el faltante se prevé tenerlo para esta segunda mitad.

El proceso electoral, agregó, fue un factor que puso freno a las inversiones, pero se retomarán para cumplir la meta y superar las 17,000 viviendas del 2017.

Destacó que se ha nivelado la producción de casas residenciales y de interés social, al representar 55 y 45%, respectivamente, cuando antes eran de 70 y 30%, propiciado por la demanda del propio mercado.

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