Monterrey, NL. Una encuesta realizada por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de Monterrey arrojó que 91% de las empresas registraron en marzo una disminución promedio de 57% en sus ventas en comparación con el cierre del mes de febrero; además, 62% de las mismas no estarán en condiciones de cumplir con sus compromisos fiscales en abril.

Adicionalmente, 67% de las empresas encuestadas consideran que dentro de seis meses estarán en una situación peor a la actual, mientras que 4%, podrían estar cerradas para esa fecha.

La encuesta fue aplicada a 268 micros, pequeñas, medianas y grandes empresas de Nuevo León integrantes de los sectores comercio, servicios y turismo, del 9 al 13 de abril del 2020.

También se reveló que 75% de las empresas se encuentran cerradas temporalmente o han disminuido sus horarios de apertura. Por otra parte, 43% reportó una caída de 16% en su personal ocupado, respecto a febrero.

Se les preguntó: ¿qué tipo de apoyos del gobierno federal ayudarían a las empresas a sortear la situación actual?, a lo que contestaron: diferir el pago de impuestos federales y en segundo término, diferir las cuotas del IMSS e Infonavit.

Opinaron que el gobierno debe implementar un sueldo de emergencia para cubrir una parte del salario de los trabajadores y se mencionó la aplicación de la compensación universal del ISR y del IVA.

De las empresas encuestadas, 46% pertenece al sector comercio, 42% a servicios, 3% al ramo turístico y 9% a otros giros; asimismo, 79% de las empresas que participaron en la encuesta son micros y pequeñas.

“Ante esta situación, consideramos que es irresponsable por parte del gobierno federal seguir retrasando decisiones relevantes para las empresas, los ciudadanos y la economía en general, por lo que demandamos apoyos inmediatos en materia fiscal y de financiamiento para ayudar a las empresas, en especial a las mipymes y así buscar salvar la mayor cantidad de empleos posibles”, precisó la Canaco Monterrey.

Alertó que de no cristalizarse apoyos tangibles para las mipymes y sus trabajadores, se corre el riesgo de una afectación severa a la planta productiva que se tardaría años en corregir, incrementando la pobreza en el país, ya que se perderían miles de empresas y empleos, que no se subsanarían con programas sociales.

“La situación de las empresas es por demás agobiante, pues mientras hacen grandes esfuerzos por mantenerse a flote con sus trabajadores, y buscan desesperadamente algún tipo de apoyo de su gobierno, como lo hacen muchos países del mundo, sólo reciben disposiciones fuera de una lógica económica y un trato fiscal intimidante y persecutorio”, destacó la cámara.

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