Monterrey, NL. El impacto que ha tenido el sector restaurantero debido al confinamiento de la población en los meses de marzo a junio por el Covid-19, se ha reflejado en el cierre definitivo de 3,000 establecimientos de un total de 17,000 ubicados en la zona metropolitana, con la pérdida de 40,000 plazas laborales, indica un estudio de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Monterrey.

“En mayo hicimos un estudio, teníamos datos de que 3,000 restaurantes no iban a volver a abrir (17.6% del total), con un promedio de 12 empleados por establecimiento; son alrededor de 40,000 personas que están sin trabajo”, comentó a El Economista, Jorge Moeller, presidente de la Canirac Monterrey.

La crisis también se ha observado con el incremento de dueños de restaurantes que cerraron y están vendiendo su equipo de cocina, incluso, para pagar la nómina.

Los restaurantes que quedaron en pie se esfuerzan por cumplir con las medidas preventivas para evitar contagios entre la clientela, algunos han invertido en protocolos hasta 1 millón de pesos.

“Este año será inolvidable para el sector, pues enero y febrero fueron meses flojos, sin embargo, de abril a junio se mantuvieron con cierre, o en el caso de los que estaban abiertos no había comensales y resultaba más caro abrir sin tener clientela”, añadió el empresario.

Actualmente, las autoridades sanitarias limitan hasta 50% la capacidad de ocupación de los restaurantes y no debe haber en ellos más de 50 personas.

Antes de la pandemia, los establecimientos pretendían un punto de equilibrio de 60%, mientras ahora se puede llegar a este punto siempre y cuando se realicen ventas a domicilio y en el local.

[email protected]