Tijuana, BC. Para Baja California, la meta es que al terminar el 2018 se cuente con, por lo menos, 50,000 nuevos empleos, lo cual depende principalmente de la inversión que llegue a la industria manufacturera, clave para encender el dinamismo económico de la entidad.

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), por ser motores de trabajo, dos sectores destacaron dentro de los casi 36,000 trabajos formales que fueron generados en el 2017: industria de la transformación, con 11,476 plazas y comercio, con 9,901.

El titular de la Sedeco, Carlo Bonfante Olache, informó que en total operan 936 maquiladoras, que colocan a Baja California como líder de la industria en todo el país.

Además, explicó, la fuerza empresarial y el trabajo conjunto para atender inhibidores e impulsar la competitividad han permitido a la economía del estado crecer 31 trimestres de forma consecutiva.

Con un aumento de 3.7% de enero a septiembre del 2017, el estado se adjudicó el segundo mejor desempeño económico de la frontera norte y el décimo a nivel nacional, según el Indicador Trimestral de Actividad Económica Estatal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

A febrero del 2018, se generaron 20,225 puestos asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social, resultado que colocó a la entidad en la quinta posición del país.

Dinamismo

En la presente administración, la producción manufacturera aumenta en promedio 13.5%, mientras que del 2008 al 2013 el promedio fue de 5.1%, por tanto, dijo el funcionario, esta industria es la principal creadora de trabajo en el estado.

De la Inversión Extranjera Directa, captada por la Sedeco en el 2017, la manufactura aportó 729 millones de dólares; es decir, 51% del total registrado en Baja California.

El presidente de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay, Salvador Díaz González, enfatizó que una de las preocupaciones del sector es que haya suficiente mano de obra para la demanda de las empresas.

estados@eleconomista.mx