Con las elecciones para gobernadores y jefe de Gobierno el próximo 1 julio está en juego 43.7% de la economía mexicana.

Las nueve entidades involucradas son Ciudad de México, Jalisco, Veracruz, Guanajuato, Puebla, Tabasco, Chiapas, Yucatán y Morelos.

De este grupo, el podio de los territorios con mayor peso en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional  se compone  por la capital del país (17.5% del total), Jalisco (6.8%) y Veracruz (4.8 por ciento).

¿Cómo llegan en materia económica? De acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, del 2013 al 2017, las variaciones más elevadas, como promedio anual, se registraron en Guanajuato (4.9%), Jalisco (3.8%), Yucatán, Ciudad de México (ambas con 3.0%), Morelos (2.7%) y Puebla (2.6 por ciento).

Veracruz apenas alcanzó 0.6% en el ITAEE, mientras Chiapas y Tabasco presentaron caídas de 0.3 y 3.1%, respectivamente.

En este contexto, El Economista realizó un semáforo macroeconómico estatal para explicar la situación actual de las entidades citadas. Éste se compone de cuatro variables: ITAEE, generación de empleo formal, Inversión Extranjera Directa (IED) y deuda pública; cada indicador cuenta con su propio semáforo.

El lapso de análisis corresponde del 2013 al último dato de este 2018, el cual se consideró así porque la mayoría de los nueve gobiernos subnacionales comenzaron su administración a finales del 2012 o inicios del 2013 (las excepción son Veracruz y Puebla, ya que al empatar las elecciones locales con las federales tuvieron periodos de gobernanza de alrededor de dos años).

Los resultados del semáforo son los siguientes: en verde se ubicaron Guanajuato, Jalisco y Puebla; en amarillo, Ciudad de México, Yucatán y Morelos, y en rojo, Tabasco, Veracruz y Chiapas.

Los territorios en semáforo verde comparten una tasa promedio anual de su actividad económica arriba de 2.5%, un crecimiento sostenido y, en el caso poblano, una lectura de aceleración. En generación de empleos, muestran una tendencia lineal ascendente; de hecho, entre el 2013 y mayo del 2018, Jalisco creó 403,266 plazas formales, Guanajuato 279,212 y Puebla 125,599 asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

En IED, exhibieron un incremento superior a 40% en el periodo 2013-primer trimestre 2018, frente al acumulado 2007-primer trimestre 2012. Para deuda pública, entre el cierre del 2012 y marzo del año en curso, ésta se redujo en Guanajuato (19.2%) y Puebla (14.3%) y sólo aumentó 4.3% en Jalisco.

Es decir, estas entidades con vocación fabril llegaron a las elecciones con finanzas sanas, siendo atractivos para capitales extranjeros y manteniendo un dinamismo económico. En Puebla destaca la fortaleza del sector automotriz, particularmente desde la llegada de Audi, en Guanajuato la apuesta por parques industriales y en Jalisco, la diversificación de mercados y la rama agroindustrial.

Puntos débiles

Las entidades en semáforo amarillo exteriorizan un foco de atención por la debilidad en alguna variable considerada. Los puntos endebles de la capital de país son la IED, por su disminución de 5.8%, y la generación de empleo formal, por su tendencia lineal descendente; en Yucatán, sin semáforos rojos en sus indicadores, son el comportamiento de la deuda y la falta de potencia económica, mientras en Morelos el nivel de endeudamiento y la creación de trabajo.

A la Ciudad de México y el territorio morelense se suma que fueron afectados por el sismo del pasado 19 de septiembre; en Yucatán un factor que le ayudará serán las inversiones que detonen por la Zona Económica Especial (ZEE) de Puerto Progreso.

Para los estados en semáforo rojo, su economía se posiciona en fase recesiva; mención especial para Tabasco, cuya dependencia de la minería petrolera hace que resienta todavía los efectos que trajo consigo los precios bajos del crudo y la merma en la producción petrolera. En Veracruz sobresale que, de las nueve entidades con elecciones, es la única que registra endeudamiento en observación en el Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Los puntos a favor son las ZEE en Dos Bocas y Puerto Chiapas, más la reforma energética para Tabasco.

Proyectos que detonen sectores

Retos en deuda y mercado laboral

Eufemia Basilio Morales, investigadora  de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que el reto en Chiapas será establecer programas para abatir el nivel de pobreza, que es uno de los más pronunciados en el país.

“También el estado fue de los más afectados por el terremoto del año pasado, entonces este tema seguirá incidiendo de manera importante sobre el desempeño económico”, subrayó.

Añadió que la Ciudad de México fue uno de los territorios afectados por el sismo de septiembre, por lo que el reto serán las tareas de reconstrucción.

La investigadora de la UNAM comentó que en Morelos “será priorizar e incentivar el crecimiento,  además de dar continuidad a las afectaciones que tuvo por el sismo sin dejar de trabajar en la disminución en materia de inseguridad”.

Sobre Tabasco manifestó que tras la caída del sector energético, “debe incentivar de nuevo la producción petrolera, aunque dicha dinámica dependen de los costos internacionales; se deberá establecer políticas dirigidas a detonar el sector industrial, la minería y la construcción”.

“En Veracruz la administraciones pasadas dejaron un alto nivel de endeudamiento, aunado a la afectación por  la menor producción de petróleo y a la delincuencia;  los principales retos serán combatir la situación de desempleo, inseguridad, incentivar el crecimiento, revisar los niveles de deuda y fomentar el turismo, principalmente”, dijo Basilio Morales.

Los problemas

Inseguridad, tema pendiente

Guanajuato no cuenta con problemas de deuda, es una entidad que se encuentra en la zona del Bajío que le permite tener más oportunidades de distribución,  acentuó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

“El problema que se observa en la entidad es que en los últimos años ha estado migrando población hacia Estados Unidos, resultado de un nivel de preparación más alto en sus habitantes que por la naturaleza de sus actividades manufactureras no abarca toda la oferta para emplear a personas más capaces”, acotó.

El analista del CIEP dijo que la próxima administración tendrá que buscar un modelo que permita incorporar a las personas con un nivel educativo más alto “que no están encontrando empleo; además, debe continuar con la llegada de inversión extranjera y resolver problemas de inseguridad.

Aclaró que en Jalisco la actividad económica y los empleos “marchan bien”, aunque recalcó que la inseguridad será un tema importante a considerar.

“En Puebla los retos se refieren a la desigualdad en poder adquisitivo, reactivar el sector de las manufacturas tradicionales en la entidad y resolver el tema de huachicoleros”, ahondó. (Con información de Betzabe Hernandez)

Ver Infografía