Mexicali, BC. El valor de la producción del sector de la construcción en Baja California cayó 8.2%, en términos reales, entre el 2013 y el 2017, debido a la contracción en el presupuesto asignado para la obra pública, advierte la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Mexicali.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la construcción en la entidad pasó de un valor de 15,516 millones de pesos a 14,243 millones en dicho periodo.

El presidente del Colegio Estatal de Economía de Baja California, Domingo Ramos Medina, dijo que la caída en las obras afecta a una industria que genera alta derrama económica no sólo para las empresas de ese giro, sino también de otros como el comercio, ya que son los principales proveedores, además de la generación de empleos.

Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el sector manufacturero es el principal generador de empleos formales en la entidad, con cerca de 40% de la plantilla laboral; en la segunda posición se ubica la construcción.

Sin embargo, con el descenso en el presupuesto también empieza a afectarse otros rubros, indicó el presidente del Consejo Consultivo de CMIC en Mexicali, Jorge Eduardo Pallares Chávez, quien refirió que la causa principal se refiere a que pese a no haber recursos para el desarrollo de proyectos de construcción, existen el mismo número de empresas.

“Es la ley de la oferta y la demanda, porque ahora estamos en una situación en la que hay más constructoras que obras, entonces para obtener los contratos están bajando el valor de sus obras, es decir, hay más demanda por construir que oferta de contrataciones”, lamentó.

Presupuesto

En los ejercicios fiscales del 2014 al 2018, señala la CMIC, la inversión en obra pública cayó 86.7%; en el 2014 el estado destinó alrededor de 4,500 millones de pesos a este fin, mientras que para este año el presupuesto apenas rebasó los 600 millones de pesos.

Pallares Chávez mencionó que la disminución en el valor de la construcción no es un problema que sólo afecte a las firmas dedicadas a este ramo, pues si no hay derrama económica tiene un impacto en de varios apartados, desde el transporte, la importación, el comercio y hasta en lo laboral, con la falta de ingresos para quienes pierden sus empleos.

“Incluso hay empresas que también están evitando continuar con la capacitación de sus ingenieros porque en este momento están trabajando con equipos muy cerrados, no hay tiempo para eso cuando lo principal es mantener la actividad”, comentó.