A pesar de que el nuevo gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, intenta disminuir la brecha regional, la distribución de recursos entre las entidades federativas continuará siendo inequitativa.

De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), por las fórmulas existentes en la Ley de Coordinación Fiscal y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019, la distribución de recursos sigue beneficiando a algunos, destacando la región centro del país, que se mantiene como la más favorecida.

Al respecto, Kristobal Meléndez Aguilar, analista del CIEP, explicó que a la zona centro del país se le dieron mayores niveles de participaciones, transferencias, servicios personales y generales: “A esta región se benefició más porque incluye a la Ciudad de México, donde se centralizan muchos recursos”.

La capital del país, junto con Colima, Estado de México y Jalisco, es de los estados de la región que recibirá al menos 5,325 pesos per cápita por el Fondo General de Participaciones (FGP), el componente más importante del Ramo 28.

“La región centro, en comparación con otras zonas, tiene mayores ingresos por el FGP y el Fondo de Fomento Municipal (FFM). Sin embargo, los ingresos federalizados se ven limitados por menores aportaciones, que son recursos para disminuir el rezago social”, dijo Meléndez Aguilar.

Hidalgo, Aguascalientes y Colima son las entidades federativas que recibirán más de 4,352 pesos por habitante por Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo.

Ingresos intermedios

Por otro lado, la región norte del país tiene ingresos intermedios de participaciones y aportaciones. Además, mantiene los menores niveles de inversión pública y de recursos para sus municipios como en el 2018.

“La región norte cuenta con mayores ingresos por el Fondo de Fiscalización y Recaudación, por incentivos al consumo de gasolina, por el comercio exterior, por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, por otros incentivos y por el Fondo de Aportaciones para la Educación Tecnológica y de Adultos”, aseveró el especialista del CIEP.

Nuevo León, Baja California Sur, Baja California y Sonora recibirán mayores recursos per cápita que el promedio regional de 5,231 pesos, por el Fondo General de Participaciones. Mientras que Zacatecas, Nayarit y Durango recibirán los mayores recursos por el FFM en la región.

Sonora es el estado que recibirá más de 1,361 pesos per cápita por el Fondo de Fiscalización y Recaudación.

zozobra

Para este año, la zona sur del país es la más rezagada en la obtención de recursos, hay menores niveles de participaciones y depende más de aportaciones. Hay un mayor incremento en inversión pública y Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF), de esta manera también podrían disminuir la desigualdad y los niveles de pobreza en la región.

Chiapas, Guerrero y Oaxaca recibirán más de 1,903 pesos por el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social por habitante, también son los estados que más recibirán por FAFEF (superior a 506 pesos) y Fondo de Aportaciones Múltiples (superior a 154 pesos) por habitante.

“Los estados petroleros de Campeche y Tabasco son los más beneficiados, se le asignaron mayores zonas prioritarias”, explicó Meléndez Aguilar.

Campeche y Tabasco son los estados que más recibirán de los fondos petroleros, tendrán un incremento superior a 9% por la extracción de hidrocarburos, también contarán con más de 1,074 pesos por el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud per cápita.

Presupuestos sostenibles

La disminución de recursos del Ramo 23 en el PEF 2019 forzará a los estados a realizar presupuestos estatales sostenibles, porque ya no recibirán los excedentes de ingresos que el gobierno federal les otorgaba cada fin de año.

Las entidades federativas, detalló el analista del CIEP, gozarán de mayores recursos de libre disposición por participaciones por fórmula. Así como una mayor distribución de gasto público por inversión pública y transferencias.

“Sin embargo, ya no tendrán recursos del Ramo 23, enfrentarán mayor costo de deuda y aún los niveles de recaudación local son bajos. Esto incentivaría a los estados a mantener una disciplina fiscal estricta para que sus presupuestos sean sostenibles”, acotó.

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