Monterrey, NL. La Ley de Egresos de Nuevo León proyecta un crecimiento en la actividad económica de 2.3% para este año, superior al incremento real que se pronostica en el 2019 de 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB); sin embargo, enfrenta retos como lograr la disminución del déficit presupuestal y resolver la presión del gasto por el sistema de pensiones de trabajadores del estado.

La administración estatal tiene como objetivo disminuir el déficit financiero mediante la optimización de recursos estatales y federales.

En el 2019, el déficit fue de 1,032 millones de pesos, es decir, fue inferior en 2,547 millones de pesos a lo proyectado en la Ley de Egresos del mismo año.

Carlos Garza Ibarra, titular de la Secretaría de Finanzas y Tesorería General del estado, indicó que en esta disminución del déficit influyó de manera importante la reducción de 30% de los créditos de corto plazo, que pasaron de 3,490 millones de pesos en el 2018 a 2,460 millones en el 2019.

Otro de los factores que presionan el gasto es el incremento de las aportaciones para los jubilados del gobierno estatal.

No obstante, los trabajadores registrados con el régimen anterior no están respaldados por las aportaciones de las nuevas generaciones, por lo que el estado es el encargado de absorber el costo financiero.

Actualmente, la entidad destina 5,159 millones de pesos para el sistema de pensiones y jubilaciones; para el 2020 se contempla un monto de 5,541 millones.

Uno de los compromisos de la presente administración es la optimización y austeridad en el manejo del gasto, con el objetivo de priorizar el presupuesto en aquellos programas estratégicos, señaló el secretario estatal.

El gasto irreductible, es decir, el mínimo indispensable para que las dependencias y entidades puedan ejercer sus funciones, asciende a 48,941 millones de pesos en los rubros de magisterio, servicio de la deuda, pensiones, poderes y organismos autónomos, cuerpos de seguridad, entre otros, y representa 78.5% del egreso ordinario, explicó.

[email protected]