Tijuana, BC. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) impulsa junto con el gobierno de Baja California una serie de proyectos para edificar plantas desaladoras que puedan hacer frente a la sequía que afecta a cuatro de los cinco municipios que conforman la entidad.

El presidente del organismo empresarial en la zona metropolitana (Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito), Gabriel Antonio Valenzuela Moreno, dijo que es necesario hacer equipo con la sociedad civil, gobierno e iniciativa privada para garantizar el suministro de agua en el estado.

Señaló que la sequía en Baja California afecta a cuatro de los cinco municipios que fueron considerados por la Comisión Nacional del Agua como regiones con sequía extrema que, de no resolverse, también tendrían un impacto en las industrias locales que dependen completamente de ella, como la de cultivo y ganado.

“Hoy tenemos un gran desafío por delante: cimentar la infraestructura necesaria para asegurar el bienestar de las generaciones futuras”, puntualizó el presidente regional de CMIC.

Sobre el tema, el mandatario de Baja California, Francisco Arturo Vega de Lamadrid, explicó que el gobierno de la República respaldó la estrategia para garantizar agua para la población de la entidad, por lo que aseveró que pronto se pondrá en marcha la construcción de la planta desalinizadora de Playas de Rosarito, considerada la más grande en América Latina.

“Estoy convencido de que el agua es fundamental para el desarrollo social y económico del estado, es por ello que me he dado a la tarea y seguiré haciéndolo incansablemente para que cuando concluya este sexenio Baja California tenga el agua garantizada al año 2050, es una gran responsabilidad”, advirtió.

El gobernador ratificó que su administración está dispuesta a promover mejores oportunidades de participación para las empresas constructoras de la región en proyectos estatales, y destacó que en lo que va de su gobierno se han invertido más de 18,000 millones de pesos en materia de infraestructura.

Cubrir necesidades

La construcción de la desaladora en Playas de Rosarito, un proyecto bajo el esquema de Asociación Público-Privada, estima cubrir las necesidades del servicio de agua para Tijuana, Playas de Rosarito, Tecate y una parte de Ensenada.

La dirección de Aguas de Rosarito informó que esa planta se construirá en un periodo de tres años y tendrá una capacidad de 4,400 litros por segundo en dos etapas y, al estar completada, será la planta desalinizadora más grande de América Latina.

La intención es que para finales del 2019 comience a entregar agua. La inversión total en el proyecto asciende a 580 millones de dólares para la primera etapa, misma que no requiere de recursos públicos.

estados@eleconomista.mx