Si bien el monto de la deuda de entidades, municipios y entes públicos continúo con un nivel histórico en el 2017 al registrar 580,644.7 millones de pesos, la tasa de crecimiento anual de 2.1% es la de menor magnitud que se ha observado, es decir, fue menor el ritmo de adquirir obligaciones por parte de los gobiernos locales, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En este tenor, el coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, Héctor Magaña, refirió que los ajustes que se han hecho a nivel nacional en materia de finanzas alentaron a que la tasa de endeudamiento del 2017 fuera la más baja de los últimos 20 años, sobre todo después de que el incremento de los financiamientos durante el 2016 fue sobresaliente y provocó un costo elevado de intereses.

Magaña Rodríguez también mencionó que gran parte de la deuda contraída es principalmente en dólares, lo que implica que el costo financiero termine siendo más elevado debido a la depreciación del tipo de cambio.

Por su parte, Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), indicó que se trata del buen resultado que tuvo la Ley de Disciplina Financiera, “en el sentido que las entidades federativas ya no optaron por seguirse endeudando de forma irresponsable, siguieron las reglas, pues los financiamientos sólo son para refinanciamiento o para inversión productiva, ya no para gasto ordinario”.

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, acentúo que de alguna forma las participaciones derivadas en los últimos dos años de los ingresos excedentes también facilitaron que las entidades tuvieran recursos adicionales y no se endeudaran.

“Además, era poco sostenible el patrón de endeudamiento, porque el aumento en tasas de interés y los riesgos que de ello de deriva inhibieron también” la contratación de financiamientos, señaló.

Sobre los más de 580,000 millones de pesos registrados por los financiamientos de las entidades federativas, el coordinador del CIEN expuso que el incremento en la deuda es una de las maneras más sencillas para adquirir recursos adicionales cuando la tasa de crecimiento económico no ha sido alta y se necesita continuar ciertos proyectos.

Al alza

Al cierre del 2017, la Ciudad de México y Nuevo León registraron los montos de endeudamiento más altos, con 77,869.4 millones de pesos y 71,231.9 millones, respectivamente.

Al respecto, Magaña Rodríguez refirió que un alto nivel de población implica satisfacer más necesidades; por tanto, las administraciones estatales contraen más obligaciones para emplear esos recursos en los proyectos que demanda la población.

Meléndez Aguilar detalló que Nuevo León fue uno de los estados que más se vio afectado con la Ley de Disciplina Financiera, porque en años anteriores sus ingresos eran menores a sus gastos y a partir de este 2018 tenía que hacer un presupuesto de egresos sostenible, entonces recurrió a la contratación de financiamientos para refinanciar sus deudas e invertir en obra pública.

“En la Ciudad de México, a pesar de que tiene el monto más grande de deuda, cuando se hace un análisis per cápita, con base en indicadores de endeudamiento, su nivel es medio normal, por lo cual tiene la capacidad de seguir contratando financiamientos y tras los sismos de septiembre necesitó recursos”, agregó.

Contraste

Por otro lado, Querétaro (970 millones de pesos) y Aguascalientes (2,741.8 millones) fueron de los estados que registraron menores niveles de obligaciones financieras.

Ambos estados también registraron las variaciones anuales más bajas, al igual que Tamaulipas (3.7%), Sinaloa (4.4%), Campeche (4.5%), Hidalgo (6.0), San Luis Potosí (9.2%), Durango (9.3%), Chiapas (9.6%) y Guanajuato (14.4 por ciento)

Estas entidades cuentan con los recursos necesarios para financiar sus actividades, dijo Héctor Magaña, por tanto la distribución del financiamiento que les correspondió durante el 2017 fue mínima.

En cuanto a las tasas de crecimiento, el analista del CIEP refirió que estados como Guerrero (93.4%), Yucatán (51.7%) y Morelos (21.4%) que incrementaron sus variaciones anuales, se encuentran en un nivel medio- bajo de endeudamiento, lo que les permitió seguirse endeudando como parte de una estrategia para asegurar sus finanzas públicas.

De la Cruz Gallegos manifestó que en el caso de Morelos se buscó reactivar la inversión; en Guerrero, las necesidades de gasto en la parte de infraestructura presionaron a un incremento al alza, y en Yucatán, lo que ocurrió fue que se quiso detonar el crecimiento económico a través del endeudamiento.

En contraste, Querétaro y Guanajuato, que tienen niveles bajos de endeudamiento, decidieron como alternativa seguir disminuyéndolos, así como en Chiapas, dijo el analista del CIEP.

El coordinador del CIEN extendió que Guanajuato adquirió financiamientos diferentes a la deuda y eso se vio reflejado en una variación anual negativa.

a discusión, pago de participaciones federales

NL busca propuestas para refinanciamiento

Monterrey, NL. El gobierno de Nuevo León recibió la propuesta para refinanciar un paquete de alrededor de 7,000 millones de pesos de la deuda pública. El objetivo es lograr una sobretasa (costo adicional a la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio) más baja, comentó el secretario de Finanzas y Tesorería General del Estado, Carlos Garza Ibarra.

Al término de una reunión del Colegio de Economistas de Nuevo León, el funcionario explicó que la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios permite pedir a los bancos, sin hacer una licitación, que presenten opciones de crédito para bajar dicha sobretasa, en los casos en que esté un poco elevada.

Como ejemplo, están los créditos que se reestructuraron en diciembre del 2016 y enero del 2017.

“La ley permite que si están caros se pueden buscar opciones para que sean más baratos y en automático cambiamos los contratos y los registramos ante la Secretaría de Hacienda (y Crédito Público)”, expuso.

Con ello se mejoraría la deuda de alrededor de 7,000 millones de pesos, después se buscarían otros 4,000 o 5,000 millones de pesos y más tarde otro bloque más.

La sobretasa que tienen ahora los 7,000 millones de pesos es de 1.35%, por lo que se buscaría bajarla a 0.6 o 0.7 por ciento. En términos de ahorros, para el gobierno esto representaría entre 180 millones y 200 millones de pesos, enfatizó.

Licitación

Por otra parte, el pasado 8 de febrero el gobierno estatal lanzó una licitación para adquirir financiamiento constitutivo de deuda pública directa por un monto de 2,550 millones de pesos.

Al respecto, Garza Ibarra explicó que esa cantidad corresponde a lo autorizado por el Congreso estatal y al límite de deuda que establece la Ley de Disciplina Financiera.

“Hicimos públicamente la convocatoria. Por ley tenemos 48 horas para subirlas al portal y calcular la tasa efectiva, para ver quién ganó el financiamiento del 2018”, sostuvo el funcionario.

Por otro lado, Carlos Garza Ibarra comentó que, en las juntas de coordinación fiscal de los estados que se reúnen cada mes, se discutirá el pago de participaciones federales, a través de un comité de vigilancia, el cual establece los criterios de pagos de las participaciones.

“Nuevo León ahora tiene un rol importante en las juntas de coordinación, porque soy miembro de la Comisión Permanente. Tendremos una reunión con el secretario de Hacienda, vamos a trabajar en temas de disciplina financiera y auditorías”. (Con información de Lourdes Flores)

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