El pasado 1 de diciembre, Cuitláhuac García tomó protesta como gobernador constitucional de Veracruz, con lo que se convirtió en el primer gobernante emanado de un partido de izquierda, luego de 76 años de administraciones priistas y dos años del PAN. Entre los retos que enfrentará el también ex diputado federal destaca frenar la crisis de inseguridad pública, generar empleos, reducir la informalidad y controlar la deuda.

Los dos años de gobierno de Miguel Ángel Yunes que recién terminaron se caracterizaron por el tema Javier Duarte. Durante este tiempo, se logró la detención de diversos funcionarios duartistas ligados a presunto desvío de recursos, la recuperación de alrededor de 15 inmuebles, así como la recuperación de más de 700 millones de pesos.

Sin embargo, en materia de seguridad pública no se lograron avances evidentes.

Para el catedrático de la Universidad Veracruzana Manuel Reyna la inseguridad es el problema más grave de la entidad, pues el índice de delitos como secuestros y asesinatos se incrementó, además de que no se le brindó atención al tema de desaparecidos.

El principal desafío al que se enfrentará Cuitláhuac García es devolver la paz a los veracruzanos, lo cual no logró el panista, quien prometió que en 180 días regresaría la seguridad.

El bienio de Yunes cerró con el asesinato de la hija de la diputada federal de Morena Carmen Medel, Valeria Cruz, pero que sólo es uno entre los miles de estos dos años.

En estos dos años, se registraron 81,803 delitos del fuero común, 2,454 homicidios dolosos, 277 secuestros, 773 extorsiones, 14,291 robos con violencia, 773 extorsiones y 343 violaciones denunciadas ante la Fiscalía General del estado. A ese escenario, también habría que sumársele el descubrimiento de más de 300 fosas clandestinas.

De acuerdo con cifras de la organización México, ¿cómo Vamos?, los números de Veracruz no son alentadores. El estado presenta un mal desempeño en rubros como generación de empleos, deuda pública, productividad e informalidad.

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