Guadalajara, Jal. Jóvenes creativos del sector de la animación de todo el país desarrollan desde sus respectivos estados grandes proyectos para compañías globales, tanto de la industria fílmica como la del cómic y los videojuegos.

No obstante, el siguiente paso es desarrollar la propiedad intelectual en México para que los proyectos creativos generen divisas y otros beneficios económicos para el país, dijo a El Economista, José Iñesta, director del Festival de animación Pixelatl.

Refirió que mientras la producción de un minuto animado vale entre 300,000 y 900,000 pesos dependiendo de la calidad, una propiedad intelectual original genera 500 millones de dólares al año.

Destacó que en el 2011, cuando se proyectó realizar Pixelatl por primera ocasión, México no participaba de la industria audiovisual misma que, dijo, a escala global tiene crecimiento anual de doble dígito, es resistente a crisis económicas y paga salarios de alto valor agregado.

“En México hay mucho cine de autor, hay pocas series animadas de televisión; de hecho, la única serie que había hasta el 2011 era El Chavo Animado que es una propiedad intelectual de 1970, entonces, la posibilidad de crecimiento es basta”, subrayó Iñesta.

Indicó que a lo largo del año, Pixelatl lanza convocatorias diversas en busca de propiedades intelectuales originales que puedan comercializarse a nivel internacional y, al mismo tiempo, generen derrama económica en las distintas regiones del país a través de licenciar y fomentar con ello el crecimiento de otras industrias como la textil, videojuegos y merchandising.

De acuerdo con el director del festival, actualmente se desarrollan en el país seis series animadas en producción, una de las cuales, “Villanos”, desarrollada por Alan Ituriel en CdMx, se estrenó este año en Cartoon Netwok, un hecho sin precedentes ya que esa compañía no había tenido una serie desarrollada por un mexicano.

“De Guadalajara hay una propiedad que se está trabajando para Discovery Kids; Cartoon Network ya lanzó una temporada piloto de una serie de Mighty Animation, que se llama Vikingos, y Atomic Cartoons compró también una propiedad de Guadalajara, Jalisco que se llama Mariachi Zombie”, detalló el director del festival.

“Ahorita el reto es empezar a producir contenidos originales. En Jalisco se produce muchísimo contenido animado; nada más para mencionar uno, Mighty Animation produce 400 minutos de animación al año; estamos hablando que podría estar haciendo tres o cuatro largometrajes cada año; el reto es que no es contenido propio, es servicio que venden a Disney, a Nickelodeon, es contenido que le producen a alguien más.

Entre los polos de desarrollo de las industrias creativas en México, Iñesta destacó Guadalajara, Ciudad de México, Monterrey, Tijuana, Mérida, Chihuahua, Norelia y Puebla.

Ciudad Creativa Digital

No obstante, el potencial que tiene el sector para desarrollar económicamente a esas regiones del país, el director de Pixelatl señaló que la industria no ha crecido lo suficiente en México debido a la falta de apoyos y de entendimiento.

Lamentó que la Ciudad Creativa Digital (CCD) con sede en Guadalajara, haya apostado al desarrollo de edificios y no de proyectos.

“No se necesita un edificio para estar produciendo animación…La Ciudad Creativa apostó por hacer edificios, no por desarrollar proyectos. Desde el 2010 han estado invirtiendo en un proyecto inmobiliario cuando la creatividad es intangible”, sostuvo.

Aunque en un inicio el festival tuvo como objetivo profesionalizar al sector audiovisual mexicano, toda vez que no estaba a la altura para atraer inversiones internacionales, actualmente es un medio de vinculación entre el talento nacional y las grandes compañías globales del sector, refirió José Iñesta.

“Como plataforma de vinculación ha sido increíblemente exitosa; pocos eventos en el mundo tienen la capacidad de poder colocar propiedad con los grandes estudios”, puntualizó su  director, luego de señalar que durante la octava edición a realizarse del 3 al 7 de septiembre próximos en Cuernavaca, Morelos, participarán 54 tomadores de decisiones de grandes estudios internacionales.