Querétaro, Qro. En Querétaro radican 360 núcleos agrarios, entre ellos los que han pasado por un proceso de comercialización para cimentar desarrollos urbanos. 

Sin embargo, los núcleos agrarios -346 corresponde a ejidos y 14 a comunidades- han tenido una consolidación productiva, pese a la implementación de políticas neoliberales en los últimos años, expuso el titular de la Procuraduría Agraria, Luis Hernández Palacios Mirón. 

“El descuido en la aplicación de recursos para el desarrollo sustentable de los núcleos, los ha llevado a un proceso de comercialización, en ocasiones ilegal, de sus tierras en beneficio del crecimiento urbano, lo cual no ha sido apegado a derecho como mencionaba y esto ha traído consigo conflictos sociales”, comentó.  

Por tanto, dijo, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) se busca generar un ordenamiento territorial eficaz, en el que la planeación permita el desarrollo rural y urbano.  

En ese sentido, se planea un programa de ordenamiento que permita la resolución de conflictos entorno a la tenencia de la tierra, y que se propician principalmente por las ventas de superficie para construir fraccionamientos. 

“Tenemos la obligación de establecer un compromiso para un programa de ordenamiento territorial que permita la resolución de los conflictos que existen por la tenencia de la tierra, por las ventas que se han generado para la construcción de fraccionamientos, dar certeza jurídica y lograr un resarcimiento económico en favor de los núcleos”, planteó.  

Vocación 

En el caso de Querétaro, se prevé que este año se presente un diagnóstico de la situación en que se encuentran las zonas agrarias, así como un plan de soluciones; este proyecto se llevará a cabo a través de la Procuraduría Agraria, el Registro Agrario Nacional y el gobierno del estado.   

El funcionario federal estimó que a nivel nacional apenas 2.5% del territorio agrario ha pasado a formar parte del desarrollo urbanos, por lo que el resto se sigue manteniendo; sin embargo, precisó que la vocación de la tierra agraria no es en su totalidad para la producción de alimento, ya que sólo 65% de la totalidad de 32,200 núcleos agrarios sí tiene vocación agropecuaria. En tanto, se contabilizan 2,000 núcleos con vocación para la extracción de minería. 

La presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), capítulo Querétaro, Ivonne Gutiérrez Hernández, informó que dentro de la asociación hay agentes especialistas en la adquisición de terrenos ejidales para someterlos a cambios de usos de suelo. 

“Tenemos gente que maneja toda la parte de terrenos ejidales, justamente por la demanda tan fuerte que ha llegado de pedir que esta tierra, que obviamente es de un valor menor, para poder hacer cambios de uso de suelo posteriores y ver posibilidades de inversión a nivel industrial o comercial”, pronunció.  

En cuanto al impacto de cultivos ilícitos, el titular de la Procuraduría Agraria refirió que en Querétaro es muy bajo, mientras que esta situación se presenta mayoritariamente en otras entidades como Guerrero, Michoacán o Sinaloa, siendo regiones del país en las que se focalizan condiciones de pobreza y abandono del campo, siendo regiones susceptibles al ingreso del crimen organizado.

[email protected]