Toluca, Edomex. A 13 días del cierre del aeródromo Jorge Jiménez Cantú, ubicado en el municipio de Atizapán de Zaragoza, las pérdidas económicas acumuladas ascienden a 26 millones de pesos, debido a que lo largo de casi dos semanas se cancelaron alrededor de 780 vuelos privados.

De acuerdo con Eduardo Martínez, director del Club de Pilotos Pedro Infante, el paro de actividades en esa base aérea implica mermas económicas diarias por 2 millones de pesos, pues en promedio se llevaban a cabo 60 operaciones privadas.

Desde el 14 de junio, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) prohibió el uso de esa pista, ya que su decadente estado impide su buen funcionamiento.

Eduardo Martínez informó que, además de las empresas dedicadas a la aviación privada, las escuelas de vuelo también resintieron el cierre de las instalaciones.

Agregó que los alumnos no pueden acudir a sus clases y los pilotos no pueden enfrentar los contratos firmados con empresas de publicidad.

Las autoridades municipales son responsables de este daño, pues desde hace dos años la DGAC pidió que se le hicieran mejoras a la pista, lo cual ignoró , acusó.

LAS CONDICIONES

El programa de bacheo emergente que propuso la administración del aeródromo fue rechazado por la DGAC. Para reabrirlo, exigen el proceso constructivo para el mantenimiento de la pista, el cual considera planos de corte longitudinal y transversal.

Además, piden memoria descriptiva del proceso de reencarpetamiento, tiempo estimado de la obra, así como borde y franjas, nivel de resistencia del nuevo pavimento y planos generales de señalamientos.

POR AÑOS, CON DIFICULTADES

En los últimos seis años, autoridades estatales y municipales advirtieron sobre la falta de liquidez financiera para dar mantenimiento al aeródromo; sin embargo, en el 2006 el gobierno del Estado de México diseñó un plan de modernización con una inversión de 200 millones de pesos, pero éste no se llevó a cabo.

En el 2009 plantearon la posibilidad de que fuese concesionado a un operador privado. Dicho traspasó nunca sucedió.

En el 2012, el ayuntamiento autorizó un presupuesto cercano a 18 millones de pesos para la remodelación; no obstante, el presidente municipal, David Castañeda, reconoció que no hay recursos para ello.

miriam.sanjuan@eleconomista.mx