Puebla, Pue. En San Andrés Cholula, segundo municipio en importancia de inversiones inmobiliarias de Puebla, hay 15 proyectos privados detenidos a causa de la pandemia de Covid-19, por un monto superior a los 650 millones de pesos, informó el alcalde Roberto Maxil Coyopol.

No obstante, descartó que se hayan perdido estas inversiones en construcción de nuevos fraccionamientos, edificios de departamentos y oficinas en la zona de mayor plusvalía conocida como Reserva Territorial Atlixcáyotl y que limita con el municipio de Puebla.

Es decir, se han postergado los planes de arranque de los desarrolladores hasta que bajen los contagios de forma considerable con el programa de vacunación, para poder darle celeridad a las obras.

Comentó que para garantizar la permanencia de estos proyectos, mientras se tienen las condiciones sanitarias para iniciar las obras, debe haber un seguimiento a los empresarios.

La reserva territorial representa 30% de los ingresos por el pago de Predial, debido a que tiene los fraccionamientos más exclusivos del estado como son La Vista y Lomas de Angelópolis, este último con mayor crecimiento desde el 2003, donde viven 5,000 familias y cuenta con 19,000 viviendas.

Maxil Coyopol dijo que la zona no ha perdido atractivo para los desarrolladores inmobiliarios no sólo de Puebla sino de otros estados, quienes aprovechan el auge de familias foráneas por establecerse sobre todo en territorio sanandreseño.

Entre las inversiones destaca la construcción de unas torres residenciales que tienen un costo de 100 millones de pesos en obra civil, proyecto de empresarios veracruzanos.

Otros proyectos inmobiliarios oscilan entre 20 y 40 millones de pesos, pero depende de que concreten sus permisos.

El edil acotó que la época más fuerte para los desarrolladores es diciembre, cuando llevan a cabo la preventa de casas y departamentos, con lo cual los empresarios miden sus planes de inversión para poder arrancar obras.

“Los constructores con proyectos en curso han tenido que reducir la fuerza laboral por la pandemia, pero hay confianza de que puedan darle celeridad cuando existan mejores condiciones y esperamos que sea pronto”, destacó.

En tanto, las bajas ventas han provocado que por lo menos 12 negocios de los 180 afiliados a la Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicio estén al borde de la quiebra, lo que representaría la pérdida de 450 empleos directos e indirectos.

Felipe Mendoza, director de la agrupación, indicó que “a la cuesta de enero se suma la crisis económica desatada por la pandemia, ya que restaurantes han reportado bajas de 60% en ventas”.

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