Uno de los grandes problemas financieros que enfrentan las entidades federativas es el costo de la deuda, cuya alza en las tasas de interés encarece este indicador, deteriorando la perspectiva estatal, es decir, destinarán más recursos a sus obligaciones y menos a programas sociales.

Al cierre del 2017, el Servicio de la Deuda y Pago de Inversión (SDPI), que contabiliza las amortizaciones, intereses, comisiones y demás costos financieros derivados de la deuda pública, ascendió a 63,292 millones de pesos, monto que significó un crecimiento anual de 15.0%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“En general, el monto de la deuda se ha visto beneficiado en los últimos trimestres en todas las entidades del país, sin embargo, el servicio de la deuda se ha visto afectada por las tasas de interés que han sido más altas, por lo que algunos estados no han podido establecer una planeación que les permita dar recursos corrientes e ir liquidando sin problema sus obligaciones a algunos acreedores diversos”, explicó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

El endeudamiento que se adquirió en los últimos años a raíz de la crisis económica y financiera del 2009 hoy implica mayores compromisos financieros al gobierno federal, implica mayores pagos que, evidentemente, presionan a las finanzas públicas, agregó José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

El incremento del servicio de la deuda de los estados en el 2017 se debió al ascenso de la tasa de interés promedio ponderada de las obligaciones, que al cierre del año pasado se colocó en 8.10%, el nivel más alto desde el 2008, cuando se ubicó en 9.60%; la tasa más elevada la ostentó Nayarit, con 9.37%, y la más baja, Michoacán, con 4.26 por ciento.

Las únicas entidades que exhibieron una reducción anual de sus tasas de interés fueron Jalisco, Quintana Roo, Veracruz y Michoacán. En el 2017 los últimos tres territorios reestructuraron su deuda, es decir, lograron mejores condiciones de mercado.

En la cima

Los estados que presentaron las variaciones anuales más elevadas del SDPI fueron Sonora (102.7%), Hidalgo (58.5%), Michoacán (41.1%), Coahuila (35.6%) y Veracruz (32.5 por ciento).

“Algunos gobiernos estatales han tenido un aumento en su endeudamiento a pesar de la regulación que se impuso para que la deuda fuera controlada mediante la Ley de Disciplina Financiera; es evidente que no ha sido suficiente. En el caso de Sonora la inercia de sus pasivos adquiridos en años anteriores les impide mantener el ritmo, pareciera que la normatividad y la regulación no alcanzan para frenar esta dinámica”, añadió el director del Idic.

El analista del CIEP subrayó que el ascenso en las tasas de interés puede encarecer financiamientos y obligaciones; “algunos gobiernos contratan servicios de deuda a tasa variable, por lo que los estados se ven presionados para disminuir el monto de los pasivos a liquidar”.

A las entidades que tienen menos recursos, como son Michoacán e Hidalgo, indicó, la deuda les impacta de tal manera que hay que destinar gasto al pago del adeudo, mientras que en los programas sociales o el sector educativo y de salud se quedan rezagados.

“Veracruz, por estar coludido en los problemas de finanzas públicas, implicó que la nueva administración no haya podido frenar la dinámica de crecimiento en su déficit y tener un ajuste financiero”, manifestó de la Cruz Gallegos.

El Banco de México subió la tasa de referencia, actualmente en 7.50%, ahondó Meléndez Aguilar, lo que repercute en un costo financiero más alto en el caso de Coahuila, que si bien mejoró en ingresos y disminuyó su monto de deuda, paga más intereses, que genera un costo más alto.

Excepciones

El Servicio de la Deuda y Pago de Inversión solamente se redujo, a tasa anual, en el Estado de México (6.4%) y en la capital del país (3.1%), mientras los crecimientos más bajos se observaron en Sinaloa (1.6%), Morelos (3.4%) y Querétaro (4.8 por ciento).

Al respecto, José Luis de la Cruz señaló que en el Estado de México hace más de una década  se implementó una estrategia financiera, que busca contener sus pasivos, en tanto la capital restringió la inversión para no tener más endeudamiento, “que derivó en un problema de deterioro de infraestructura existente”.

“Por su parte, Querétaro tiene disciplina fiscal, su crecimiento que ha alcanzado por medio de recursos privados y públicos  le ha permitido no recurrir necesariamente a mayor endeudamiento, mostrando uno de los esquemas más sanos”, expuso.

Para Kristobal Meléndez, los estados de Morelos y Sinaloa, al tratar de hacer presupuestos sostenibles y  no depender de la deuda, alcanzaron un mejor perfil, por lo que la dinámica ascendente de las tasas de interés no les afecta tanto.

“Los estados han hecho un esfuerzo por disminuir el monto de la deuda desde que entró en vigor la Ley de Disciplina Financiera. Sin embargo, el incremento de tasas de interés del Banco de México aumentó el servicio de la deuda potencial deteriorando la perspectiva de las entidades federativas más endeudadas. Habrá menores recursos disponibles para programas sociales”, detalló.

De los 63,292 millones de pesos de SDPI, la capital de la República Mexicana concentró 15.5%, Veracruz con 9.1%, el Estado de México con 7.7%, Nuevo León con 7.0% y Chihuahua con 6.7 por ciento.

Menor ritmo

El monto de la deuda de entidades, municipios y entes públicos continuó con un nivel histórico en el 2017 al registrar 580,644.7 millones de pesos, cuya tasa de crecimiento anual de 2.1% es la de menor magnitud que se ha observado, es decir, fue menor el ritmo de adquirir obligaciones por parte de los gobiernos locales.

La Ciudad de México y Nuevo León registraron los montos de endeudamiento más altos, con 77,869.4 millones de pesos y 71,231.9 millones, respectivamente.

Las variaciones anuales más altas se mostraron en Morelos (21.4%), Yucatán (51.7%) y Guerrero (93.4%), mientras las caídas más pronunciadas fueron en Chiapas (9.6%), Guanajuato (14.4%) y Querétaro (34.5 por ciento).

En el indicador Servicio de la Deuda y de Obligaciones sobre Ingresos de Libre Disposición del Sistema de Alertas, vinculado a la capacidad de pago, Coahuila, Quintana Roo y Chihuahua fueron los territorios en semáforo rojo (endeudamiento elevado) al cierre del año pasado, con coeficientes arriba de 15 por ciento. Querétaro ostenta la menor relación en México (2.2 por ciento).

En semáforo amarillo (endeudamiento en observación) se estacionaron Sonora, Veracruz, Baja California, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Zacatecas, Durango y Nayarit.

recaudación elevada

Frontera norte, con la mayor deuda per cápita

Monterrey, NL. Del 2000 al 2017, la deuda per cápita de los estados se duplicó en términos reales. Cuatro estados de la frontera norte formaron parte del top 6 con el indicador más elevado: Chihuahua, Nuevo León, Coahuila y Sonora, de acuerdo a información del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Chihuahua aparece en el primer lugar del país con una deuda per cápita de 13,698.6 pesos al cierre del año pasado; resalta el caso de Tlaxcala, cuyo indicador pasó de 30.3 pesos en el 2015 a 0 en el 2017.

“Los estados del norte normalmente han sido los más endeudados, porque han tenido mayor recaudación local, al tener más ingresos, los bancos les empezaron a ofrecer mayores créditos y no existía hace algunos años la Ley de Disciplina Financiera, que regulara el incremento de deuda”, explicó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del CIEP.

Refirió que algunos estados aprovecharon, se endeudaron y generaron un monto considerable de deuda, entonces la tasa de interés estaba a la baja. Sin embargo, esos créditos dependían de la tasa de interés que marca el Banco de México, la cual incrementó el costo de la deuda.

El especialista recordó que en las entidades federativas más endeudadas, la tasa de interés tiende a ser más alta por el riesgo de impago y algunos estados tienen el servicio de la deuda por arriba de 10% de los recursos que disponen, por lo que éstos van al pago de deuda en vez de invertirse en programas sociales.

La segunda posición en México con mayor deuda per cápita fue Nuevo León con una deuda per cápita de 13,332.1 pesos.

“Nuevo León, a diferencia de otros estados, hizo un esfuerzo por tener una tasa más baja de interés, el promedio nacional está en 8.1% y Nuevo León tiene 8%, al renegociar la deuda obtuvo la posibilidad de obtener una tasa ligeramente preferencial respecto a otras entidades federativas, de esta manera el impacto es ligeramente menor”, afirmó Meléndez Aguilar. (Con información de Lourdes Flores)