Monterrey, NL. Judith Díaz Delgado, quien será la coordinadora del gobierno federal en Nuevo León, afirmó a El Economista que en atención a las instrucciones del próximo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, buscará trabajar con el gobierno estatal y con los alcaldes electos, así como mantener un contacto permanente con la población.

“Tenemos que atender cosas que nos pidió nuestro presidente electo, de entrada buscar una coordinación con gobierno estatal y con los alcaldes electos, pero básicamente el contacto con la gente”, expresó.

Además, empezará a revisar el tema de las delegaciones federales en Nuevo León para ver su situación, con el objetivo de que los recursos públicos sean usados de mejor manera.

Lo prioritario, enfatizó, es que todas las decisiones serán consensuadas con la sociedad, con los valores en los que ha insistido el presidente electo, entre ellos, probidad y que exista transparencia en el uso de los recursos.

“En esto vamos a trabajar, no se trata de una desbandada, de que ya se acabaron las delegaciones, quizá haya encargados con otro perfil, con menos sueldo y menos ostentosos”, enfatizó.

Sobre el nombramiento de coordinadores regionales en el estado ha platicado con algunos y cuando ellos le den el “sí”, hablará de cómo quedará integrado el equipo, porque sus funciones inician el 1 de diciembre.

En esta fecha comienzan los programas sociales y los que hay en el estado no se van a detener, dijo; para entonces ya habrán detectado a las personas que reciben apoyo y sabrán cuál será el presupuesto para los programas.

Urgentes

“Entre los temas urgentes tenemos que atender los programas que llegan directamente a la gente: madres solteras, discapacitados, adultos mayores y jóvenes becarios”, destacó.

Además del aspecto social, se revisarán los proyectos estratégicos más importantes como la rehabilitación de la refinería de Cadereyta, la creación de una zona estratégica en la frontera de Nuevo León y los beneficios que podrían traer a la aduana de Colombia, entre otros.

Después de que López Obrador se reunió con los empresarios de la entidad, “nos sentaremos con ellos, para buscar que Nuevo León tenga una derrama económica en lugares muy específicos”, puntualizó.

Por ejemplo, en el municipio de Pesquería, donde se ubica la planta de Kia Motors México, buscará todos los incentivos fiscales que sean necesarios para que exista una derrama que deje más empleos.

“Quiero dejar claridad en todas las dependencias federales de que no hay un cortadero de cabezas (...) Sí vamos a buscar que los altos mandos, algunos van a tener que retirarse; la gente de base que tiene mucho tiempo si hacen las cosas bien, si no tienen problemas de probidad, van a permanecer”, señaló.