Monterrey, NL. El comercio es quizá el sector más afectado por el cierre de negocios no esenciales tras el confinamiento implementado para evitar la propagación del Covid-19, pues representa el porcentaje más alto de todos los sectores económicos, es decir, 38% de las micro y pequeñas empresas de Nuevo León.

Las microempresas que son unidades económicas de autoempleo, negocio familiar o con pocos empleados, tienen como giro predominante el servicio y el comercio y en su mayoría no son formales, por ello tienen gran dificultad para obtener un crédito.

De acuerdo a la relación de empleos asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por tamaño de empresa sólo 13% del total de los trabajadores de las microempresas son formales, por lo tanto no tienen las condiciones (formalidad) para obtener un crédito, indicó a El Economista, Roy Luka Lavcevic De la Torre, subsecretario de Competitividad de Nuevo León.

Del crédito que otorga la banca comercial en Nuevo León, 82% se dirige a grandes empresas, con créditos de 3.8 millones de pesos en promedio, en tanto que las Pequeñas y medianas empresas (pymes) obtienen financiamiento por 88,000 pesos en promedio.

En ese sentido, para apoyar a las micro y pequeñas empresas que se han visto afectadas por la crisis provocada por la pandemia del Covid-19, la Secretaría de Economía y Trabajo de Nuevo León está trabajando con Nafin en el Programa Impulso Nuevo León.

En los últimos dos meses, se han recibido 2,413 solicitudes de garantías de crédito, de las cuales 1,818 fueron canalizadas a los bancos una vez que aprobaron los requisitos iniciales.

“Al momento se han otorgado 357 millones de pesos (en garantías) y esa cifra va a ir incrementando en las siguientes semanas conforme los bancos vayan procesando el trámite, nuestra meta es alcanzar los 2,000 millones de pesos en créditos”, aseguró el funcionario.

Los criterios de elegibilidad son: 24 meses de operación (facturando), buró de crédito positivo y tener su domicilio en Nuevo León.

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kg