Los comerciantes en pequeño de la Ciudad de México acusaron que las acciones de revisión de precios por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se han convertido en una cacería de brujas , y advirtieron que no pagarán aquellas multas que no tengan sustento o justificación.

Ada Irma Cruz Davalillo, presidenta de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope) Ciudad de México, indicó que tienen registrados 25,000 requerimientos en todo el país que, de no ser atendidos, cada uno implica una multa de más de 24,000 pesos. Además, aseveró que las amonestaciones son injustificadas.

Explicó que la Subprocuraduría de Verificación solicita a los comerciantes la lista de productos a comercializar, lista al consumidor en diciembre y enero de los precios y si hubo variación, y debe informarse en un plazo de 48 horas en la oficina central de Profeco, lo cual es muy costoso para algunos comerciantes que no la tienen. Si no se hace, 24,430 pesos de multa en caso omiso, o 9,774 pesos en caso de datos incorrectos .

En conferencia de prensa, la líder del comercio dijo que los comerciantes y prestadores de servicios de la Ciudad de México no están en contra de la labor de la Profeco y otras instancias a favor de proteger el consumo de la población, pues reconocen su trabajo y valor como garante de los derechos de todos los que son consumidores.

Sin embargo, aseguró rechazar el planteamiento e instrumentación de su verificación, como la difundida a través de oficios de la Subprocuraduría de Verificación, y que en el marco de la emergencia económica actual se inserten más como una alarmante persecución y acoso a los comercios, que en una estrategia de apoyo a la población de la capital del país.

acercamiento a cámaras

Cruz Davalillo añadió que los incrementos en los precios no significan un abuso de su parte, ya que el comercio absorbió el costo de los últimos años con su utilidad.

La utilidad de los abarrotes pasó de 20% a 13 o 14% en los últimos 6 o 7 años , especificó el director administrativo de la Canacope, Enrique Guerrero Ambriz.

No es rebeldía, es justicia porque creemos que en acciones no justificadas no puede haber sanciones, y en los locales no tienen sistema para corroborar que sean justificados. Pueden caer en multas, pero les recomendamos que mejor se acerquen a las cámaras para dar seguimiento. El desconocimiento de los establecimientos hace que, de manera involuntaria, se hagan víctimas de una acción injustificada , refirió la presidenta de la Canacope.

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