Monterrey, NL. La industria automotriz ha avanzado en temas de robótica y automatización, software de simulación, no así en inteligencia artificial, realidad virtual y electromovilidad, áreas que se buscará impulsar, indicó a El Economista, Ricardo Daniel Apaez, director de Innovación del Clúster Automotriz de Nuevo León (Claut).

“Los empresarios ven a la Industria 4.0 como una evolución lineal de la robótica y de la automatización, y no es eso, es una transformación hacia la digitalización que une al mundo físico con el virtual, ese concepto todavía no lo adoptan porque es algo más disruptivo”, dijo el directivo.

En cambio, dijo, en Alemania, Eslovenia, Israel, y sobre todo en China, “la explotación que le están dando a los avances en Inteligencia Artificial es algo a lo que no le estamos poniendo atención”.

Esta es una de las conclusiones a las que se llegó en un estudio realizado por el Claut, el Centro Driven, el Tecnológico de Monterrey y Grupo Expansión.

Explicó que el estudio se comenzó a estructurar en el 2018 con preguntas que se hicieron en un panel con expertos internacionales, se trabajó por un año en ello y posteriormente se realizó una encuesta con 118 directivos en el último trimestre del 2019.

El estudio sobre tendencias estratégicas en el mercado de la industria automotriz y de autopartes, se presentó durante un panel en Expo Manufactura.

Foco amarillo

En cuanto a las tecnologías para el vehículo conectado autónomo y eléctrico, “hay un foco amarillo”, pues la industria automotriz del noreste está muy avocada a la parte de metalmecánica de sistemas automotrices tradicionales.

“El cambio de un tren motriz de combustión interna a eléctrico nos va a impactar muchísimo porque muchos proveedores están en ese negocio del motor, transmisión, tubos cargadores, dirección, y estos sistemas algunos desaparecen y otros van a cambiar drásticamente”, alertó.

De ahí que para el Claut el tema de electromovilidad es prioritario, porque se busca no desechar el modelo de negocio en el que ha tenido éxito la industria automotriz de Nuevo León y encontrar nichos de oportunidad.

Un buen ejemplo es Nemak, filial de Alfa, quien tradicionalmente ha fabricado componentes para el tren motriz de combustión interna del vehículo.

Sin embargo, Nemak aprovechó la experiencia que tiene en manufactura de aluminio y analizó qué componentes de ese material podría producir, como las battery cases, que son charolas donde se almacenan las baterías de los vehículos eléctricos, mismas que son un componente prioritario.

En ese sentido, una de las conclusiones del mencionado estudio es que la implementación de nuevas tecnologías tendrá un impacto en la forma en que los trabajadores de la industria automotriz mexicana interactúan.

Es por esto que se debe invertir en la actualización profesional del capital humano y en el desarrollo de una nueva generación especializada.

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kg