Guadalajara, Jal. Aunque todavía se desconoce el nivel de afectación que pudieran tener las políticas económicas que está adoptando el gobierno de Estados Unidos, ni la inyección de capital ni la generación de empleo en las empresas que conforman el Clúster Automotriz del Estado de Jalisco corren riesgo a corto plazo, debido a que los proyectos de inversión en el sector se planean a ocho o hasta 10 años a futuro.

El director del clúster, Alexandro Burgueño Rodríguez, dijo a El Economista que este 2018 las 40 empresas de proveeduría automotriz instaladas en Jalisco y que forman parte de dicha asociación civil aumentarán 13% su plantilla laboral.

“La industria automotriz ya tiene un plan a ocho años, es decir, no va a cambiar; ya hay empresas que van a invertir que son nuevas, empresas que ya están instaladas y que están invirtiendo y esos planes son muy difíciles de cambiar; entonces, el crecimiento que estamos teniendo ahorita se va a mantener”, puntualizó.

El directivo detalló que actualmente las firmas que conforman el Clúster Automotriz del Estado de Jalisco generan 27,500 empleos directos y la proyección para el presente año es crear alrededor de 3,500 plazas laborales.

No obstante, Burgueño Rodríguez reconoció que el arancel aplicado a las exportaciones de acero y aluminio mexicanas por parte del gobierno de Donald Trump sí podría impactar negativamente, aunque todavía se desconoce, añadió, en qué medida.

“Apenas está el análisis; toda esta semana se va a estar analizando cuál sería realmente la afectación que pudiera tener, pero en la industria de autopartes en México, el principal proveedor de acero y aluminio es Estados Unidos. Ese material se trae, se procesa y se regresa a Estados Unidos”, indicó.

El director del clúster automotriz insistió en que uno de los objetivos de dicha asociación es buscar proveedores locales para integrarlos a la cadena de suministros y “que puedan estar cubriendo los requerimientos que tiene la industria”.

Contenido regional

Para Alexandro Burgueño, los aranceles al acero y aluminio son una medida de presión del presidente Donald Trump para obligar a México y Canadá a aceptar las condiciones de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, pero afirmó que medidas como el contenido regional son simplemente “muy difíciles de lograr” para las empresas mexicanas.

“Lo que estaba pidiendo Estados Unidos es que de 62.5% de contenido regional que está actualmente, 50% fuera de Estados Unidos, lo cual es muy difícil para el propio Estados Unidos porque hay muchas autopartes que requieren de alta mano de obra y eso sabemos que en la Unión Americana es muy difícil de lograr a un costo razonable”, comentó.

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