Puebla, Pue. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Puebla está preocupada porque las ventas han caído 20% hasta octubre pasado con respecto al mismo periodo, esto a consecuencia de la inseguridad por robos a negocios afiliados.

Olga Méndez Juárez, dirigente de poco más de 700 restaurantes, mencionó que su sector exige al ayuntamiento de Puebla garantizar la vigilancia constante en los corredores gastronómicos, ya que el problema no es que sean asaltados sino que se involucre como víctimas a los comensales.

Reconoció que los botones de alertamiento no están contribuyendo en todo a inhibir los asaltos, ya que las bandas delincuenciales antes de atacar estudian al establecimiento y lo primero que se llevan son los cerebros donde se almacenan las grabaciones de las cámaras de circuito cerrado para no ser reconocidos.

Mencionó que los comensales con algún caso que ocurra, de inmediato se propaga la noticia para que dejen de ir por un tiempo y eso repercute en las ventas del restaurantero.

Con este problema de inseguridad no se puede pensar en invertir al negocio para incrementar la actividad, cuando la necesidad prioritaria es tener a elementos de custodia privada, expuso.

Bajan cortina temprano

Méndez Juárez expuso que otros negocios han optado por “bajar cortina” más temprano para evitar ser susceptibles de asaltos, pero que tampoco eso garantiza algo, mientras la respuesta de las autoridades no sea de inmediato cuando piden auxilio.

Recordó que esta exigencia de mejorar la seguridad obedece a que el lunes cuando entraba la madrugada, un restaurante que está en el zócalo fue víctima de robo por un comando armado, del cual sustrajeron 200,000 pesos de una caja fuerte, producto de la venta del fin de semana, sin que una patrulla estuviera en la zona para apoyar a los empleados.

La dirigente de la Canirac comentó que existe un hartazgo de su sector porque a pesar de tenerse identificadas a las dos bandas de asaltantes, no han sido detenidas por las autoridades, esto porque no hay patrullajes policiacos en los corredores gastronómicos.

Indicó que no se manda una buena señal al exterior para que lleguen más restaurantes de otros estados, cuando no hay respuesta de las autoridades municipales para escuchar su demanda.