Los niveles bajos del precio del crudo y la disminución de la producción del hidrocarburo en los últimos años han trazado un escenario de zozobra para Campeche, ya que el sector de la minería petrolera aporta 64.9% del total de su economía.

La cotización de la mezcla mexicana cayó 56.4% entre junio del 2014 y los últimos días de diciembre del 2016, mientras la producción de petróleo crudo descendió 16.1% en el periodo que abarca de enero de hace dos años a octubre del presente.

Esta dinámica ha impactado directamente en la economía del estado petrolero, que se encuentra en una fase de recesión. El indicador trimestral de la actividad económica estatal (ITAEE) de Campeche lleva nueve trimestres en terrenos negativos; en el lapso abril-junio se redujo 5.8% a tasa anual desestacionalizada, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Ante este panorama el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), José Luis de la Cruz, destacó que hace por lo menos tres años la economía de Campeche entró en un periodo de recesión, fundamentalmente por la caída del sector petrolero, que era el que le inyectaba vida a la entidad , por lo que a pesar de los programas de recuperación que se han implementado, la entidad continúa manifestando problemas para reactivar su actividad productiva.

Para el analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Kristobal Meléndez, Campeche fue un territorio que comenzó a crecer de forma importante, que se benefició por el aumento del precio del petróleo, que incluso llegó a costar por arriba de los 100 dólares por barril.

Campeche venía progresando de manera importante, venía de las mejores tasas de alfabetización. Los niveles de educación eran muy altos, iban disminuyendo los niveles de pobreza de forma importante. En cuanto a los ingresos, era de los estados que tenía mayores participaciones per cápita .

Mercado laboral

Además, la merma de la actividad económica del estado afectó su mercado laboral. En los últimos dos años, en el periodo enero-noviembre, se registraron pérdidas de empleos formales: en el 2015, de 6,664 asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y, en el 2016, de 18,361 plazas.

A esto se suma que la tasa de desocupación pasó de 2.52% de la población activa en enero del 2014 a 3.82% en noviembre del 2016; si bien el coeficiente es bajo, aún ostenta desde hace algunos años una informalidad alta, que está por encima de 60.0% de su población ocupada.

El analista del CIEP explicó que dado que Campeche había tenido un alto dinamismo, es de los estados que tiene más desarrollo humano y mano de obra más calificada, por lo que no resulta fácil reemplazarla en el mercado laboral.

Finanzas públicas

Campeche es de las entidades que tendrá un recorte de los recursos federales para el próximo año, aunque el efecto ya lo está resintiendo. En los primeros 10 meses de este año el estado obtuvo 15,391.6 millones de pesos por concepto de gasto federalizado, que significó una caída de 6.3% a tasa anual real.

Con relación a sus obligaciones financieras, éstas mostraron un saldo por 1,464.1 millones de pesos a septiembre del 2016, un nivel inferior desde el 2015, pero superior en 46.6% respeto al cierre del 2013.

Kristobal Meléndez refirió que pese a que tenía uno de los niveles de recaudación importante, no lo ha logrado incrementar en los últimos años, aunque podría tener la capacidad de incrementar más el Predial, el agua, la Tenencia o un impuesto local, pero, en vez de hacer eso, ha empezado a endeudarse; tiene uno de los niveles de endeudamiento bajo, pero hay que tener cuidado .

Zonas Económicas Especiales

El analista del CIEP refirió que dentro del modelo de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) Campeche se encuentra como una región detectada.

Destacó que existen dos maneras con las cuales se pueden recuperar las entidades que se encuentran a la baja, como en este estado; a corto plazo, mediante infraestructura en zonas que ya se encuentran desarrolladas; y a largo y mediano plazos, a través de inversiones en nuevas regiones estratégicas cerca de la entidad, aunque, con una adecuada planeación, los efectos podrían ser a corto plazo para atraer la inversión a través de incentivos fiscales.

No obstante, para el director del Idic, pensar que una recuperación se puede dar a través de las ZEE resulta muy complejo, ya que Campeche tiene una participación realmente menor dentro de este modelo en comparación con otras entidades como Michoacán, Oaxaca, Veracruz y Chiapas.

Las zonas económicas en el corto y mediano plazos tendrían escaso impacto en el desempeño de Campeche, en realidad la entidad depende más de una reactivación de la parte petrolera y, en segunda instancia, de una redirección productiva que les dé nuevas capacidades en otros sectores económicos , destacó.

Por su parte, José Luis de la Cruz manifestó que a pesar de que el precio del petróleo se incremente, la dinámica de crecimiento depende de nuevas inversiones, por lo que se requiere creación de empresas nuevas e inversión en nuevos desarrollos, ya sean en el sector energético o en otros sectores productivos.

El problema es que estas inversiones no han llegado a la entidad. Campeche tiene una dependencia del sector petrolero y no generó actividades alternas, entonces hace que no existan incentivos para que entren nuevos recursos, no tiene la infraestructura necesaria para hacer atractiva la inversión , detalló.

ilse.becerril@eleconomista.mx