El cambio de trazo en el Tren Maya (al desviarse de Valladolid a Tulum, en lugar de llegar directamente a Cancún) que hizo el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) fue el más grande que se vaya a hacer en el proyecto y permitirá retomar los estudios técnicos que se hicieron durante el sexenio pasado, para el fallido tren transpeninsular, afirmó su director, Rogelio Jiménez Pons.

“Estoy contento con la decisión que tomamos, no la habíamos visto originalmente porque nos vimos muy simplistas al principio”, dijo durante la firma de un convenio de colaboración con la Secretaría de Cultura.

Con la modificación el trayecto se reduce 65 kilómetros, para quedar en 1,460 kilómetros, y se prevé un ahorro que puede ir de 6,000 a 7,500 millones de pesos, porque se evitará modificar los puentes que existen en el tramo que pasaría por dos terceras partes de la autopista Mérida-Cancún que tiene ICA en concesión. Con la constructora se negocia actualmente el uso de derecho de vía.

Para conectar el tren a “la joya turística” de Cancún está previsto construir un ramal de vía doble de Tulum a Cancún.

En rueda de prensa, Jiménez Pons explicó que antes de anunciar la decisión se consultó con las comunidades el cambio y al no haber resistencia se autorizó. Este proceso también fue una de las razones por las que el fondo decidió postergar un mes la continuación de la junta de aclaraciones de la licitación de la ingeniería básica del tren, porque los interesados debían tener la certeza del trayecto.

“Realizar otro cambio grande estará muy difícil. (El lunes) tuvimos una junta hasta bastante tarde con la gente de Steer Davies & Gleave (firma inglesa que asesora en la elaboración del programa maestro y el trazo), revisamos los recorridos y hay la certeza de que puede haber cambios, pero serán menores”, agregó.

De perlas

El titular del Fonatur descartó que se vaya a presentar algún retraso en la obra, porque al cambiar el recorrido se aprovechará el proyecto ejecutivo que hizo la empresa ADHOC Consultores Asociados de Valladolid a Cobá, el cual “cayó de perlas”.

“Nada estamos dejando de aprovechar. Ya platiqué con el presidente de la empresa, Aarón Dychter (exsubsecretario de Transporte) en dos o tres ocasiones. Ellos tienen otras soluciones en otros estados relacionados con un tren y en la parte mencionada vamos a usar lo que ellos hicieron”, indicó.

Con el cambio, se evita que el aeropuerto de Cancún tenga conexión directa a Valladolid, donde está previsto que el operador de la terminal, Grupo Aeroportuario del Sureste, construya la estación, por lo que se le preguntó si no afectaba ese plan.

“Al contrario (...) sigue llegando a Cancún el tren y la fuente de distribución, el nodo principal de pasajeros, es el aeropuerto. Lo que estamos pensando es retomar un pedacito que llegue al interior de la zona urbana de Cancún. Antes se pensaba que se hiciera eso con un sistema de transporte ligero, pero la empresa Steer nos recomendó que la gente no tiene que transbordar, por eso podría ser que se toca el aeropuerto y luego nos seguimos al interior de Cancún”, respondió el funcionario.

Un vagón cultural para turistas

El gobierno federal busca que viajar en el Tren Maya sea una experiencia “inolvidable”.  Los turistas, nacionales e internacionales, que lo aborden iniciarán en uno de sus vagones el mágico recorrido. Música, proyecciones, fotografías, réplicas de la cultura local e información en varios idiomas son algunas de las cosas que ahí se verán.

“Queremos que sea una sala de inmersión en movimiento. El vagón lo estamos diseñando con contenidos atractivos, interesantes, y lo adecuaremos cuando conozcamos el espacio que se le asignará”, comentó la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto.

En dicha tarea colaborarán todas las instancias vinculadas con la dependencia para hacer el primer vagón temático en México.

Durante la firma de un acuerdo de colaboración con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo, la funcionaria recordó que a nivel mundial existe amplio interés por las experiencias auténticas de viaje y que el patrimonio cultural existente en la región es un complemento para el gran turismo que llega a la zona en busca de sol y playa.

“Hablamos de personas que tienen interés en conocer y valorar la cultura. El vagón será un espacio preparatorio, de inmersión, en donde puedes tener publicaciones, audios (...) las relaciones de la cultura maya con el mundo, el estudio de los cielos. Queremos que se conozca toda esa cultura”, agregó Alejandra Frausto.

Aunque todavía no hay detalles sobre el resto de los atractivos a bordo, se ha planteado que la gastronomía local también tendrá su propio espacio en el Tren Maya y el exterior también estará decorado con temática relacionada.