Monterrey, NL. La Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León informó que promoverá con las nuevas autoridades municipales un trabajo conjunto con otras cámaras, el gobierno federal y estatal para encontrar soluciones de fondo a los problemas de movilidad.

Una de las preocupaciones de Caintra es que se realicen reformas al reglamento homologado de vialidad y tránsito municipal.

Es de “total extrañeza que un estado orgullosamente empresarial, como lo es Nuevo León, posea un reglamento de tránsito en su área metropolitana que limita la carga con permisos a elevados costos y una gran carga de trámites”, recalcó el organismo.

Sostuvo que el área metropolitana de Monterrey es un ejemplo de lo que otras zonas urbanas no deben hacer con el transporte de carga, ya que restringirlo genera un impacto severo en los costos para la población y frena la competitividad del sector productivo, la inversión y la generación de empleos.

Recalcó que este reglamento fue premiado por la Cofece como una de las regulaciones más absurdas en el país en el 2017.

Procesos legales

Las disposiciones de la actual reglamentación, aprobadas por los cabildos actuales, han generado procesos legales y no fomentan una solución real a los problemas actuales de movilidad.

Por ejemplo, el reglamento contempla permisos onerosos, los cuales van desde los 61,000 pesos por año por cada unidad de reparto y 106,000 pesos anuales para la circulación de carga general por unidad en los municipios que integran el área metropolitana.

Si se compara contra los permisos de circulación que se gestionan ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), “las diferencias son abismales”.

Ejemplo de ello, es un permiso de conectividad Federal para vehículos de doble remolque, el cual tiene un costo de 211 pesos anuales por ruta, y en el caso de la Autorización Expresa de Circulación de vehículos conocidos como fulles, el trámite es gratuito y con vigencia de tres años.