El número de personas ocupadas en el estado que reciben más de cinco salarios mínimos bajó 7.2% anual, de 57,010 en el tercer trimestre del 2013 a 52,881 en el mismo periodo del 2014, de acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Lo anterior, aun cuando la población ocupada creció en 4,148 individuos entre ambos periodos.

El segmento con la mayor participación entre la población ocupada de Querétaro, según la información del Inegi, es el que corresponde a un nivel de ingreso de más de dos a tres salarios mínimos (SM), con 198,261 personas en el periodo julio-septiembre del 2014. Este nivel de percepción económica aumentó 9% anual, en el lapso referido.

De esta forma, mientras quienes obtienen más de dos a tres salarios mínimos representa 27.4% del personal ocupado en Querétaro (de 721,527 individuos), el que percibe un ingreso de más de cinco salarios mínimos significa 7.3% de la población ocupada.

Respecto de otros niveles de ingreso, el personal ocupado que percibe más de tres a cinco salarios mínimos es de 116,888 individuos en la entidad; de más de uno hasta dos salarios mínimos es de 101,341 personas; de hasta un salario mínimo corresponde a 36,610 personas, mientras que 50,427 no recibe ingresos; finalmente, 165,119 se ubica como no especificado.

César Augusto Lachira Sáenz, catedrático de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), expuso que si bien hay un incremento en la demanda de trabajadores por las inversiones que se han atraído, muchos de los empleos se ubican en un nivel técnico, sobre todo en el sector industrial, con una menor remuneración.

Valor agregado

El especialista detalló que los sectores de mayor valor agregado, como las Tecnologías de la Información, contratan personal de otros estados para puestos directivos o ejecutivos o los traen directamente de su país de origen, en el caso de las firmas foráneas.

Por ello, enfatizó la importancia de mejorar el nivel educativo y de formación en las instituciones estatales, así como de fortalecer el vínculo entre el sector académico y la Iniciativa Privada para cubrir la demanda laboral y elevar el ingreso de las personas.

lucero.almanza@eleconomista.mx