La menor actividad y renta petrolera se refleja en el deterioro económico de tres de los estados con mayor vocación en este sector. Se trata de Campeche, Tabasco y Chiapas, en los cuales se registran de tres y hasta siete trimestres consecutivos de números rojos, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Campeche es el más afectado. Según el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), que es una aproximación del Producto Interno Bruto (PIB), el estado acumula siete trimestres con una contracción de su actividad económica, es decir, del lapso que del cuarto trimestre de 2013 al segundo de este año, en el que promedió una caída de 5.1 por ciento.

En abril-junio de este 2015 arrojó la mayor caída: 8.5%, debido a una contracción de las actividades secundarias de 10.2 por ciento.

La economía de esta entidad está volcada a la minería petrolera. Ésta representa 90% de las actividades secundarias y 79% de su PIB.

Tabasco, el segundo estado más intensivo en el sector petrolero, acumuló tres trimestres de números rojos: el último de 2014 y los dos primeros de este año. La minería petrolera representa 82% de sus industria y 55% de su PIB.

Chiapas también hiló tres trimestres de bajas, aun cuando su crecimiento está menos enfocado al petróleo, pues sólo aporta 26% a sus actividades secundarias y 7.3% a su PIB.

De acuerdo con Jesús Sánchez Arciniega, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, al existir menos dinero por la misma cantidad de explotación de petróleo, hay menos inversiones y recursos disponibles para la adquisición de insumos, lo cual termina por generar un efecto multiplicador adverso en otros sectores de su economía, que se refleja en una baja de empleos y ventas internas.

En opinión de José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), además de las afectaciones al mercado interno, derivadas de un menor consumo, hay otros dos factores que se deben tomar en cuenta: los recursos que el gobierno federal da a estados petroleros para infraestructura social y la partida por explotar recursos naturales que están en su territorio.

Ambos rubros están relacionados con el valor del bien en cuestión, es este caso del petróleo, y no es lo mismo 80 que 40 dólares (en que se vende el barril de petróleo); entonces, estos conceptos también afectan , expresó.

El precio de exportación de la mezcla mexicana cayó 49% en el último año, es decir, de octubre de 2014 a la fecha, para cotizar en nivel cercanos a 40 dólares por barril (159 litros).

Querétaro, la joya de la corona

En el segundo trimestre de 2015, el último dato que difundió el Inegi sobre el ITAEE, 28 estados registraron un crecimiento de su economía en comparación con el mismo periodo de 2014.

Querétaro fue el más dinámico, con una expansión de 9.9 por ciento.

Su desarrollo está basado en la industria aeronáutica, además de rubros como el automotriz y las Tecnologías de la Información.

Le siguió Guanajuato, con 9.1 por ciento. Sin duda, el sector automotriz es el motor del crecimiento, además de segmentos como el agro y el turismo.

Le siguen entidades como Quintana Roo, Baja California y Tlaxcala.

Las cuatro entidades que cayeron fueron Campeche (8.4%), Chiapas (2.1%), Michoacán (2%), que acumuló dos trimestres a la baja, y Tabasco (1.7 por ciento).

El promedio estatal de expansión económica durante abril-junio fue de 3.5 por ciento.

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