Tijuana, BC. El Consejo Estatal para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa en Baja California tiene proyectado como una de sus prioridades fortalecer la proveeduría local y aumentar las cadenas de valor.

El secretario de Desarrollo Económico y titular del consejo, Carlo Humberto Bonfante Olache, dijo que para el año en curso crearon una agenda de trabajo que servirá como apoyo al gobierno estatal, en la generación de políticas públicas, que incidan en el fortalecimiento de los sectores productivos de Baja California.

El secretario técnico del consejo estatal, Rufo Ibarra Batista, también delegado federal de la Secretaría de Economía en Baja California, explicó que las líneas de trabajo de este organismo van encaminadas a cumplir con los objetivos y fines estatales de la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa.

Con la implementación de políticas de apoyo a emprendedores y micros, pequeñas y medianas empresas (mipymes), se busca fortalecer capacidades de gestión y habilidades gerenciales, fomentar el acceso al financiamiento, así como el impulso al emprendimiento, innovación y desarrollo tecnológico.

En el caso de la participación de las empresas locales en la proveeduría de las plantas que operan en la entidad, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) informó que Baja California adquiere sólo 2.8% de proveeduría local, en comparación con 60% de otros sitios como Puebla.

El presidente de la Canacintra en Tijuana, Marcello Hinojosa Jiménez, también miembro del consejo, dijo que con la Ley de Fomento a la Proveeduría del estado de Baja California que recién fue aprobada, las cúpulas empresariales proyectan aumentar el porcentaje en la venta de insumos.

Se espera que al cierre del 2018 los reglamentos de la ley estén definidos, por lo que el próximo año tendrá un efecto en el fortalecimiento de las redes de proveeduría.

Bases

La ley pretende realizar acciones para lograr mayor competitividad y desarrollo económico sustentable, a través de un fondo que alcanzará hasta 50 millones de pesos y beneficios en impuestos a cambio de la compra de productos locales.

Las empresas instaladas en el estado pueden recibir estímulos fiscales si adquieren sus insumos por parte de proveedores locales, como en impuestos sobre remuneraciones al trabajo personal, sobre adquisición de inmuebles o sobre actividades mercantiles e industriales.

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