Ante el escenario de una menor Inversión Extranjera Directa (IED) en el Bajío durante los primeros meses del año en curso, la región debe apostar por diversificar sus mercados en actividades económicas que el resto del país no está promoviendo, como la industria farmacéutica, desarrollo de software y armado de automóviles que funcionan con energías renovables, de acuerdo con el Colegio de Economistas de Aguascalientes.

En conferencia de prensa, se aseguró que en los últimos meses el Bajío ha registrado menor IED debido a las actuales políticas nacionales, como el otorgamiento de incentivos fiscales sólo en la frontera norte de México, y no tanto por la desaceleración económica mundial.

José Gil Gordillo Mendoza, secretario de Comisiones del Colegio de Economistas de Aguascalientes, sostuvo que para poder mantener al Bajío como motor económico del país se tiene que apostar por nuevos mercados y fortalecer los actuales. “No podemos depender de una sola actividad económica. Se debe apostar por la diversificación”.

“Fortalecer los mercados actuales ayudará a que haya estabilidad económica, pero apostar por nuevos mercados atraerá mayores capitales.

“Sabemos que están los incentivos fiscales en otras partes del país, y las empresas por lo mismo no están llegando. Lo que proponemos es que el Bajío sea el nicho de tres áreas que el resto del país no está contemplando: industria farmacéutica, desarrollo de software y armado de automóviles que funcionan con energías renovables”, dijo.

Algunas desventajas de depender de una sola actividad económica son la desaceleración económica y el estancamiento en generación de empleos.

“Ya habíamos hecho señalamientos en estudios previos de que si se depende de un solo sector está el peligro de que la economía regional caiga”, añadió Gordillo Mendoza.

Expuso que es una buena señal ver que recientemente los gobernadores de los cuatro estados del Bajío (Aguascalientes, Querétaro, San Luis Potosí y Guanajuato), más Jalisco, hayan conformado la Alianza Centro-Bajío, a fin de sumar capacidades para consolidar esta región como una plataforma de desarrollo económico, a través de un corredor que aglomerará diversas ramas productivas.

“Esta alianza parte de que aún se tiene la meta de tener un crecimiento de la actividad económica regional de 5 por ciento.

“El reto es mayor con la alianza, ya que si una entidad va mal económicamente las demás pueden ir hacia atrás. Debemos hacer que se fortalezcan los sectores tradicionales y que haya diversificación, apostar por nuevos mercados. Jalisco es un buen ejemplo, sigue atrayendo IED porque tiene una industria diversificada. Debemos aprender de esta entidad”, aclaró.

Según datos de la Secretaría de Economía, al inicio del 2019 el Bajío registró la caída más pronunciada de las regiones del país en captación de IED, de 81.2% anual, al pasar de 1,619.1 millones de dólares en el primer trimestre del 2018 a 304.4 millones en igual periodo del año en curso (cifra preliminar).

Por monto, la llegada de IED en el Bajío quedó de la siguiente manera en el primer trimestre del año: Querétaro captó 317.4 millones de dólares; Aguascalientes, 83.5 millones; San Luis Potosí, 14.7 millones, y Guanajuato reportó un flujo negativo en el rubro de cuentas entre compañías por 111.2 millones de dólares, por préstamos de las filiales a las matrices en el exterior o adelantos de pagos.

Desabasto

El secretario de Comisiones del Colegio de Economistas de Aguascalientes detalló que varios factores, como el desabasto de combustible al inicio del 2019, derivado de la guerra del gobierno federal contra el robo de gasolina, provocaron que se generar un clima de incertidumbre en el Bajío y que las empresas no vieran a la región como segura para invertir.

“También vemos que hay una desaceleración económica nacional; hay problemas con la generación de empleos, y la industria de la construcción se ha visto mermada. También hay recortes federales para los ramos de la educación, ciencia y tecnología. Todo eso en conjunto afecta”, expuso.

“Sabemos que están los incentivos fiscales en otras partes del país (frontera norte) y las empresas por lo mismo no están llegando”, manifestó.

Análisis previo

En marzo pasado, el presidente del Colegio de Economistas de Aguascalientes, Jael Pérez Sánchez, explicó que una economía regional, como la del Bajío, no debe depender de una sola actividad económica, “ya que, en caso de que se presentara una crisis económica a nivel nacional o un cambio en las políticas económicas internacionales, su dinamismo y estabilidad se verían comprometidos”.

“Existe una posibilidad de que, por cuestiones estructurales, específicamente crisis económicas mundiales, la actividad automotriz del Bajío salga muy dañada. Simplemente pueden cambiar las reglas de operación con Estados Unidos, ya sea si se aprueba o no el acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá. Incluso la revisión que se dará cada cinco años puede provocar que cambien los aranceles o que se dejen de consumir automóviles armados en México”, puntualizó en ese momento.

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