Monterrey, NL. El secretario de Finanzas y tesorero general de Nuevo León, Carlos Garza Ibarra, hizo una evaluación del avance en materia financiera durante los cinco años de este gobierno, donde se logró la disminución del déficit financiero, la baja en el gasto y aumento de ingresos propios; sin embargo, su principal reto es encontrar alternativas para financiar la obra pública.

En el 2015 había un déficit financiero de 6,500 millones de pesos, el cual "ahora es mucho menor y de no ser por la pandemia de Covid-19 este año y el próximo tendríamos superávit".

Destacó que el Covid-19 y la crisis económica han afectado las finanzas y ponen al gobierno frente a un gran reto. “Bajamos el gasto no prioritario, fortalecimos los ingresos sin subir impuestos y reestructuramos pasivos bancarios, es decir, los créditos que teníamos con los bancos”.

Mientras que el gasto del gobierno, excluyendo educación, salud y seguridad, representaba 9% del total del presupuesto, ahora representa 6 por ciento.

De acuerdo con datos del Consejo Nuevo León para la Planeación Estratégica, del 2015 al 2019, el gobierno estatal ahorró más de 5,000 millones de pesos por las medidas de austeridad y contención del gasto en servicios personales.

Por otra parte, los ingresos propios han crecido 55% en estos cinco años, a pesar de que se eliminó el pago del impuesto a la tenencia vehicular.

Además, los indicadores de deuda pública y obligaciones por ingresos de libre disposición bajaron de 140.2% en el 2015 a 112% al cierre del 2019, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Inversión

El secretario indicó que después de pagar sueldos de maestros, policías, personal de servicio médico, así como pasivo en pensiones y bancario, resulta que la capacidad de invertir es nula.

Durante este gobierno, la única forma de invertir ha sido a través del financiamiento, sin embargo, este desafío es más complejo debido a que el gobierno federal ha recortado los recursos para Nuevo León.

“Por su impacto positivo en la sociedad, obras como  la Presa Libertad, periférico III (de Montemorelos a Juárez) y las adecuaciones a los penales por el cierre del penal de Topo Chico, son estratégicos, pero hay retos en materia de movilidad y medio ambiente que obligan a explorar nuevas rutas de acción como pueden ser las Asociaciones Público Privadas”, indicó el funcionario.

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kg