El gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, destacó que los estados que conforman la Alianza Centro-Bajío-Occidente (Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí y Jalisco) registran crecimientos por arriba de la media nacional, de 4.4% en los últimos 10 años, reflejo de una fortaleza económica que puede replicarse en el país con el impulso de más acuerdos regionales.

Para consolidar este tipo de alianzas, dijo, es necesario fomentar diversos pasos a seguir: dotar de servicios básicos a la población, educación, capacitación, desarrollo de infraestructura y atraer inversiones.

“Las empresas necesitan condiciones para un Estado de Derecho; buscan mano de obra calificada, capacitada, formada (...) Si sigues estos pasos, puedes aspirar a crecer 4.4 o 4.5%, a generar bienestar y desarrollo”, acotó el mandatario en el marco de los resultados de la ITM, la primera Hannover Messe en México que se llevó a cabo en León.

Consideró importante que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador impulse proyectos que beneficien al sur-sureste, región con altos índices de marginalidad; no obstante, añadió, es necesario, seguir los pasos mencionados, crear estrategias para fortalecer a las entidades federativas que han registrado crecimientos económicos importantes.

“Este modelo que llevamos a cabo en estos estados se debe hacer a su tiempo (...) No hay manera de llevar empresas al sur si no existe infraestructura, educación y capacitación”, insistió.

Al respecto, el secretario de Desarrollo Económico Sustentable de Guanajuato, Mauricio Usabiaga Díaz Barriga, mencionó que es importante no confundir los medios con los fines, “el medio es la industria, la manufactura, los negocios y el fin tiene que ser el bienestar de los habitantes, mejorar la calidad de vida”.

Ahondó que para lograrlo es necesario conocer el entorno, la aptitud de la tierra y la vocación de las personas, que muchas veces se desconoce, para saber aprovecharlas e involucrarse en las cadenas productivas.

Replicar modelo

En agosto pasado, López Obrador firmó el Pacto Oaxaca, cuya agenda busca el desarrollo económico y social del sur-sureste que permita la atracción de capitales.

En el pacto participan autoridades de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, así como miembros de la Iniciativa Privada, quienes tomaron como ejemplo a la Alianza Centro-Bajío-Occidente.

Manuel Pérez Cárdenas, jefe de la Oficina de Presidencia de la Concamin, destacó la importancia de este tipo de alianzas para fomentar el crecimiento económico del país.

“Es toda una lección y provocación lo que hacen estas alianzas en desarrollo económico (...) verse como región, suma de capacidades, de recursos, porque se quiere competir contra Europa y Asia (...) el sur está tomando este ejemplo para estimular las inversiones”, ahondó.

Adelantó que prevén que en enero se consolide la agenda estratégica para el desarrollo del sur-sureste. “Si bien hay colaboración con los gobiernos locales, es una iniciativa de los sectores privados; las reglas de México han cambiado (...) Parte del problema es que la inversión pública se ha desplomado y la privada empieza a caer. Hay recortes presupuestales. Hay desigualdad en las regiones”.

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