Los gobernadores de la Alianza Federalista calificaron como “un grave precedente” que las fuerzas federales se desvinculen en Chihuahua de las acciones de seguridad estatal, por lo cual, respaldaron al mandatario estatal, Javier Corral.

En conferencia de prensa, los diez gobernadores (de Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato, Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Michoacán y Tamaulipas) condenaron la decisión unilateral del gobierno federal, comunicada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadada, Alfonso Durazo, de abandonar en Chihuahua los mecanismos de coordinación.

“La situación de violencia generada por las asociaciones delincuenciales en el país nos obliga a empeñar los mayores esfuerzos en beneficio de la población (...) Debemos señalar que esta decisión constituye un grave precedente, no solo para ese estado hermano (Chihuahua) sino para el resto de las entidades”, expusieron.

Al respecto, el gobernador chihuahuense, Javier Corral Jurado, señaló que esta decisión de desvinculación en materia de seguridad se debe al conflicto generado por la extracción de agua en la Presa La Boquilla.

“La seguridad pública no puede ser rehén, bajo ninguna circunstancia, de disputas políticas", respaldó el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón.

En ese tenor, Rodríguez Calderón pidió que se restablezca el Fondo para la Seguridad Pública que en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2021 fue cancelado.

“Resulta muy importante que las entidades federativas y los municipios cuenten con los recursos federales para la seguridad pública”, subrayó.