Cancún, QR. A poco más de un mes de lanzarse la licitación para las obras del Tren Maya en Quintana Roo, el próximo 6 de marzo, el ejido de Bacalar asegura que no han llegado a un acuerdo con el gobierno federal para ceder las tierras necesarias en el trazo de la vía férrea.

Luis Chimal Balam, comisario ejidal de Bacalar, aseveró que desde que se realizó la consulta a las comunidades, que concluyeron el pasado 15 de diciembre, no han tenido acercamiento con la Federación, por lo que “no hay ningún avance en las negociaciones”.

Recordó que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) les solicitó seis hectáreas para el tendido de la vía férrea sobre las tierras del ejido, sin concretarse aún cesión o compra de tierras.

El ejido, dijo, decidió de manera unánime que para acceder a la venta o cesión de las tierras para el Tren Maya, el gobierno federal primero debía dar solución a dos exigencias: acelerar el pago de 354 hectáreas ejidales que fueron invadidas por particulares desde hace décadas y la apertura de la zona arqueológica Ichkabal, con los comuneros como socios.

A principios de la administración de Carlos Joaquín González, la Secretaría de Turismo estatal anunció que el rescate y “puesta en valor de la zona arqueológica de Ichkabal”, detonaría inversiones hoteleras e inmobiliarias por 1,000 millones de dólares en los próximos 15 años, lo cual hacía de éste, uno de los proyectos más emblemáticos en Quintana Roo.

No obstante, las negociaciones con los ejidatarios por este asunto se interrumpieron incluso desde antes de la consulta a las comunidades originarias sobre el Tren Maya.

Chimal Balam señaló que en todo el 2019 no hubo avances en dichos temas, a pesar de que entregaron cartas al presidente Andrés Manuel López Obrador durante las diferentes visitas que hizo a la entidad, solicitándole que atendiera personalmente estos asuntos.

Incluso Fonatur se ofreció como intermediario para gestionar ésta y otras problemáticas del ejido, pero sin avances hasta el momento.

Fundo legal

El comisario ejidal indicó que Bacalar fue dotado en 1936, mediante resolución presidencial, de un total de 1,750 hectáreas, a las cuales se sumaron 54,250 hectáreas en 1942, con lo que el ejido llegó a poseer 56,000 hectáreas en total.

Sobre una porción de 354 hectáreas dentro de la dotación ejidal, el gobierno del estado solicitó la ampliación del fundo legal del poblado de Bacalar, que fue autorizada en 1972, principalmente en tierras de la ribera de la Laguna de los Siete Colores (Laguna de Bacalar).

“El gobierno del estado solicita una ampliación de fundo legal del poblado de Bacalar al gobierno federal, que les fue autorizada en 1972 sobre las tierras de la laguna, encima de las tierras de nosotros, o sea, un decreto sobre otro decreto”, agregó Luis Chimal.

Hasta el 2011, mediante asesoría legal especializada, los ejidatarios iniciaron el procedimiento jurídico para reclamar el pago de esas tierras. Ante el retraso del fallo definitivo, el ejido ha solicitado a la Federación que intervenga.

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