En enero del 2016, la actividad industrial en Querétaro aumentó 3.8% anual, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El indicador presentó una recuperación respecto del mes previo, cuando reportó un crecimiento de 2.2%, aunque todavía se ubica muy por debajo de 15.9% que alcanzó en enero del 2015.

Al cierre del 2015, la actividad industrial en Querétaro reportó un incremento anual acumulado de 9.4 por ciento.

Los datos del Inegi indican que los sectores que apoyaron el resultado de enero pasado en el estado fueron las manufacturas y la industria de la construcción. Incluso, este último tuvo un mejor desempeño en comparación con diciembre previo.

Las industrias manufactureras reportaron un avance anual de 6.2% en el mes de referencia; mientras que la construcción tuvo un aumento de 1.1 por ciento.

Por el contrario, el resto de los indicadores tuvieron reducciones importantes en el lapso considerado.

La minería registró el resultado más desfavorable, con una caída de 22% anual en enero pasado, en Querétaro. El sector ha mantenido una tendencia negativa prácticamente desde julio del año pasado cuando presentó una baja de 2.8%, de acuerdo con los reportes del Inegi.

Asimismo, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, y suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final reportó una baja anual de 1.3% en el estado, en enero pasado; por su parte, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica también tuvo una reducción, de 1.8% anual en este caso.

Proyecciones

Analistas han considerado que en el transcurso de los próximos meses el sector industrial local continuará con un buen desempeño, debido a la demanda en el sector automotriz y los proyectos de las grandes armadoras hacia mediano y largo plazos en el Bajío.

Por su parte, la construcción también tendrá mejores resultados luego de que se liberen los recursos para el desarrollo de vivienda y que en infraestructura se realicen los procesos licitatorios para obra pública.

lucero.almanza@eleconomista.mx