Monterrey, NL. La Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) firmó un convenio de colaboración con el Instituto de Capacitación y Educación para el Trabajo del Estado de Nuevo León (ICET) el cual permitirá ofrecer cursos de capacitación a refugiados, principalmente de Centroamérica.

Shant Dermeguerditchian ,jefe de la Oficina de Acnur, comentó a El Economista que este programa de integración local en México se expandió a Nuevo León en febrero del año pasado.

Acnur atiende a personas desplazadas que por razones de persecución y violencia generalizada han salido de otros países principalmente de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala).

El apoyo consiste en ayudarles a tramitar su documentación legal en el país y su tarjeta de visitante por razones humanitarias, así como el CURP, apoyados por el Instituto Nacional de Migración.

“Trabajamos con apoyo de instituciones, hacemos alianzas con el sector privado, vamos a empresas (para buscar espacios laborales) y para fortalecer las capacidades y habilidades de los refugiados firmamos el convenio con el ICET”, explicó.

Agregó que el ICET es un aliado clave desde el año pasado, pues los refugiados tienen muchas ganas de salir adelante, aplicando sus conocimientos y capacitándose para el trabajo.

Acnur tiene otra oficina en Saltillo, donde cuentan con el programa de integración para refugiados y tienen presencia en Guadalajara. En Monterrey tienen alianzas con Casa Monarca, que brinda apoyo a los migrantes que van en tránsito hacia Estados Unidos.

“Hemos tenido buena receptividad por parte del gobierno de Nuevo León (…) Estamos trabajando para fortalecer la inserción laboral, sin un trabajo este programa no podría tener éxito”, destacó.

Por otra parte Julio Aguilar Valencia ,director de Vinculación del ICET, comentó a El Economista que en la primera mitad del año se espera capacitar entre 300 y 400 refugiados, dependiendo de los que canalice Acnur.

El Instituto de Capacitación y Educación para el Trabajo ofrece 300 cursos, con duración de entre 20 a 40 horas, entre ellos, soldadura, aire acondicionado, carpintería, instalaciones eléctricas, montacargas y elaboración de dulces.

Explicó que a los refugiados se les daría un costo preferencial de 1,000 pesos por curso.

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