La Asociación Nacional de Energía Solar (ANES) se manifestó por una reforma energética integral que considere el impulso de las fuentes renovables a partir de sistemas de cogeneración, y crear incentivos para este fin.

Para el vicepresidente de la ANES, Alberto Valdés Palacios, de no ser así se quedaría corta y sólo sería una reforma petrolera. "Debe considerar la cogeneración, uso, difusión y masificación de las energías renovables", señala el directivo de acuerdo con un comunicado.

Expuso que en México se desperdicia el potencial solar pues se tiene casi el doble de la radiación solar que Alemania, país que es líder en la producción de esta energía.

En el país, dijo, la radiación solar es mayor a cinco kilowatts hora por metro cuadrado (kWh/m2) al día, mientras que en Alemania es de 3.2 kWh/m2.

Lo anterior es muestra de que en México existen muchos nichos de oportunidad para llegar a escenarios energéticos eficientes, rentables y sostenibles, por lo que deben ser considerados dentro de muchas otros aspectos en la reforma, argumenta.

Cifras oficiales revelan que en México sólo 3.4% de la energía proviene de fuentes renovables como la eólica, la geotérmica, la fotovoltaica y los biocombustibles, 16.6% de hidroeléctricas y el restante 80% fuentes fósiles convencionales.

Refiere además que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tiene registrados más de 500,000 usuarios en tarifas domésticas de alto consumo, a los cuales se podrían dirigir programas para financiar equipos fotovoltaicos, lo que se traduciría en el impulso del mercado solar con beneficios económicos y detonación de empleos, entre otros.

El mercado fotovoltaico residencial representa un potencial de 500 a 1,000 MW, lo que equivale a un mercado de hasta 2,500 millones de dólares con energía garantizada para más de 30 años, asegura.

Añade que la reforma debe marcar además la obligatoriedad de revisión de normas en los equipos solares, así como hacer necesario el uso de energías alternativas para el calentamiento del agua en nuevos desarrollos habitacionales, con lo que se dejaría de consumir grandes cantidades de gas natural y LP.