China ha implementado entre el 2014 y el 2017 ocho fondos de apoyos por 250,700 millones de dólares como parte de una estrategia industrial integral a largo plazo para asegurar su dominio global en computación, robótica, inteligencia artificial (IA), nanotecnología y biotecnología, de acuerdo con un reporte del Congreso de Estados Unidos.

Destacan un fondo para el desarrollo de circuitos integrados (107,500 millones de dólares), apoyos del Banco de Desarrollo de China para el programa Made in China 2025 (44,800 millones de dólares) y un fondo de capital de riesgo para la innovación tecnológica y mejora industrial para empresas propiedad del Estado (30,000 millones de dólares).

Esta estrategia se presentó en el 13° Plan Quinquenal y en las iniciativas Made in China 2025 e Internet Plus, en las que continúa el enfoque de China orientado por el Estado durante las últimas seis décadas para construir empresas nacionales competitivas a nivel internacional.

El reporte destaca que el objetivo final del gobierno chino es que las empresas nacionales remplacen a las compañías extranjeras como diseñadores y fabricantes de tecnología y productos clave, primero nacionalmente y luego en el extranjero.

Utiliza fondos estatales, regulaciones, estándares específicos de China, objetivos de localización, compras gubernamentales, restricciones a la inversión extranjera, reclutamiento de talentos extranjeros, estrecha integración del desarrollo de tecnología civil y militar y, en algunos casos, espionaje industrial.

Los otros apoyos consisten en un fondo dirigido a sectores estratégicos (22,400 millones de dólares), líneas de créditos a participantes en fondos de inversiones dirigidos al desarrollo de Internet en China (22,400 millones de dólares) y un fondo de inversiones para el Internet en China.

Completan la lista de los ocho fondos: uno para inversiones en industrias emergentes (6,000 millones de dólares) y otro para manufacturas avanzadas (3,000 millones de dólares).

Dentro de sus planes industriales, el gobierno chino establece los objetivos para la participación de mercado nacional e internacional que deberían ser alcanzados a través de la tecnología y la producción local.

Por ejemplo, la hoja de ruta del área de tecnología en el programa de Made in China 2025 estableció el objetivo para aumentar la cuota del fabricante aeroespacial estatal Commercial Aircraft Corporation de China en el mercado nacional de aeronaves de gran capacidad (una industria estratégica desde el 2006) de 5% en el 2020 a 10% en el 2025.

En otros de los casos ilustrativos de los planes de gran escala, el gobierno de China se ha trazado la meta de incrementar la participación de empresas de su país en el mercado doméstico de 60 a 80% en las supercomputadoras y de 40 a 60% en los productos inteligentes manufacturados entre el 2020 y el 2025.

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