Después de cinco años, Walmart de México y Centroamérica (Walmex) retomó en el 2017 un crecimiento en su número de aperturas anuales —netas— con 122 nuevas unidades, 69.4% más que en el 2016, cerrando el año con 3,134 tiendas; y en México todo parece ir viento en popa: 65 nuevas tiendas para dar un total de 2,346 unidades, acercándose a la meta 2014-2024 de duplicar el tamaño de la empresa.

A finales del 2014 la mayor minorista del país dio a conocer su plan de duplicar el tamaño de la empresa para el 2024. En México se acercan a la meta de las 3,000 unidades, pues para alcanzarla restan 654 nuevas tiendas, por lo que tendrían que abrir los siguientes siete años 93.4 tiendas anuales.

Walmart podrá enfocarse completamente este 2018 en seguir fortaleciendo su logística y número de unidades, ahora que sólo cuenta con una décima de farmacias —negocio piloto que todavía analizan—, dijo recientemente Olga González Aponte, vicepresidente sénior de Administración y Finanzas (CFO), y su fortaleza está en supermercados —Vips lo vendieron a Alsea en el 2012 y Suburbia a Liverpool en el 2017—.

“Sí hemos visto mayor dinamismo, pero todavía están encaminados y va de la mano con las inversiones de logística, principalmente con sus dos nuevos Cedis, con lo que crece el número de espacio operativamente viable”, comentó Valentín Mendoza, analista de Banorte Ixe.

Walmart de México tuvo su mayor número de aperturas en el 2011, con 355 unidades, al año siguiente todo cambió para la compañía: sus nuevas aperturas cayeron 28.7%, relacionado con que se diera a conocer que habría destinado al menos 24 millones de dólares para sobornar funcionarios y destrabar trámites de construcción. Los años siguientes al destape del escándalo continuaron en caída; el fondo fue en el 2014, año en que Scot Rank dejó la directiva de la minorista.

El caso por los posibles actos de corrupción lleva siete años en tribunales de Estados Unidos. Walmart dice que ha gastado más de 840 millones de dólares en su investigación interna, y todo podría quedar en un pago de 300 millones de dólares a autoridades estadounidenses para resolver la investigación, informó a mediados del 2017 The Wall Street Journal.

“Eso derivó en una revisión de los procesos internos de Walmex que desembocó en una desaceleración importante en el crecimiento de la empresa. Un proceso de ser más exigentes con los retornos de cada proyecto nuevo, depurando el número de aperturas y se adaptaron a una nueva realidad, donde las aperturas de espacios físicos tienen que tener ciertos parámetros de rentabilidad más exigentes”, consideró Luis Willard, analista de GBM.

El formato de oportunidad ante la crisis fue Bodega Aurrerá, ya que le permite a la minorista incrementar su piso de venta y capta consumidores por su filosofía de ser sensible al precio, luego que desde el 2016 el consumo comenzó a desacelerar, presionados por la inflación que hasta diciembre del 2017 se ubicó en 6.7% y golpea el salario real.

“Están expandiéndose hacia ciudades más chicas, donde este tipo de formatos funcionan muy bien —Bodega Aurrerá Express—, son más fáciles de ubicar en lugares donde los espacios no son particularmente grandes. Si ves cuántas abrieron o crecieron su piso de venta este año, vemos que ya recuperaron o están teniendo un ritmo de expansión más acelerado que los años anteriores ya dejando detrás los problemas que tuvieron con los permisos de construcción y una mayor supervisión, incluso interna”, compartió Carlos Hermosillo, analista de Actinver Casa de Bolsa.

En el 2017 pusieron en operación 67 tiendas nuevas, pero en su neto sólo hay 65, debido a que cerraron dos Superama.

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