Seis meses después de su levantamiento de capital, Vista Oil & Gas ha completado su primera ronda de adquisiciones, por un total de 800 millones de dólares. Se trata de la plataforma operativa de Pampa Energía y Pluspetrol. La mayoría de los activos se encuentra cerca del yacimiento de Vaca Muerta en Argentina, uno de los mayores del mundo en reservas no convencionales. Los bienes adquiridos por Vista incluyen reservas de 55.5 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en reservas probadas y 54,000 acres con alto potencial en recursos no convencionales.

“Nos encontramos con una gran oportunidad de compra y ahora viene el reto enorme de la explotación. Con la operación nos convertimos en el quinto mayor productor y operador de petróleo en Argentina”, explica a El Economista Miguel Galuccio, presidente y CEO de Vista, “el objetivo es crecer a 30% anual promedio y alcanzar los 100,000 barriles diarios en cinco años”.

Para conseguirlo, pondrán en marcha esquemas innovadores de organización en la producción, dice el empresario; “es un yacimiento que tiene reservas convencionales y no convencionales, eso obliga a un acercamiento innovador, pero no es sólo eso,  queremos ser innovadores, hay mucho potencial de innovación en la relación con los proveedores de servicios y también hay mucho que hacer en el esquema de remuneraciones”, explica Galuccio, que fue presidente de YPF, la mayor petrolera argentina, y también ocupó altos cargos en Schlumberger, el principal proveedor de servicios de la industria, a escala global.

Vista Oil & Gas es una empresa petrolera privada mexicana, que nació como respuesta a los incentivos que generó la reforma energética. Levantó 650 millones de dólares en la Bolsa Mexicana de Valores, a través de una Oferta Pública Inicial. El mecanismo fue el SPAC, un instrumento que se utilizó por primera vez en México en esa colocación. Con él, los inversionistas pusieron su confianza y su capital en un grupo cuyo principal “activo” es su expertise y su prestigio.

Además de los 650 millones iniciales, el grupo que encabeza Miguel Galuccio consiguió otros 50 millones como parte de un compromiso del fondo estadounidense Riverstone y 100 millones adicionales que fueron levantados en mercados internacionales. “Somos una startup peculiar porque pudimos conseguir casi 1 billón de dólares en los mercados. Nacimos siendo un unicornio petrolero —ríe—”. Una vez completada la adquisición, el SPAC pasará a una nueva etapa y, en cierto sentido, dejará de existir. Vista será una empresa que cotizará en la BMV. Los que invirtieron en el SPAC tendrán acciones de la compañía. Vista detalla en la información entregada a la BMV que en el 2017 el Ebitda estimado de Pampa Energía y Pluspetrol fue de 182 millones de dólares. El objetivo es lograr un crecimiento anual promedio de 50% en el Ebitda para alcanzar 900 millones en un periodo de cinco años. ¿Cómo lo harán? Así lo explica el CEO: “Para conseguirlo, tenemos a nuestro favor el balance entre una producción convencional muy rentable y unas reservas no convencionales que tienen un gran potencial de crecimiento”.

El objetivo de Vista es convertirse en la mayor petrolera privada de América Latina. En marcha, hay negociaciones para hacer alguna adquisición en México, “estamos conscientes de los riesgos, pero creemos que lo más importante es el enorme potencial. Soy argentino, pero Vista es una empresa mexicana, con vocación latinoamericana, eso sí”.

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