En marzo las ventas minoristas reportaron un crecimiento del 3.4%, impulsadas por el alza de seis de sus nueve componentes mostró el indicador de empresas comerciales al por menor del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con el crecimiento de marzo el indicador consiguió acelerar respecto al 0.9% del mes previo, acumulando dos meses de repunte luego de cinco en terreno negativo, siendo su valor más alto en once meses.

De los nueve componentes que integran el indicador tres cayeron. La contracción más pronunciada fue la venta por internet y catalogó con 11.2%; seguido de alimentos, bebidas, hielo y tabaco con 1.4%; y vehículos de motor y refacciones con 0.2% -este último ligó once meses en terreno negativo-. 

Acorde con lo anterior, la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotrices (AMDA), reportó en el tercer mes del año una caída del 13.4% en sus ventas, con 118,600 unidades comercializadas, sumando así 10 meses en picada, y en esta ocasión golpeadas por el efecto calendario de semana santa, sumado a una inflación elevada en su producto y las altas tasas de interés.

Por el contrario, los componentes de mayor expansión en los ingresos de las minoristas fueron enseres domésticos y computadoras con 9.5%; tiendas de autoservicio y departamentales con 7.6%; y ferretería y vidriería con 6.1 por ciento. 

Acorde con el alza de los dos componentes anteriores, en marzo las ventas de los afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), crecieron 9.9% -a unidades iguales-, el mejor indicador para un mes de marzo desde que se tiene registro (2012). Para este indicador la Semana Santa jugó un papel positivo, además de haber contado con un sábado extra respecto a 2017.

De acuerdo con Alejandro Javier Saldaña, analista de Ve Por Más, el consumo privado se mantendrá dentro de una senda positiva en el año, sujeto a la expectativa de una moderación en los precios al consumidor y un posible fin del ciclo de alzas de tasas por parte de Banxico, así como a que el mercado laboral se mantenga estable. 

Y es que a pesar de que la inflación ha venido a la baja - el Inegi informó que la inflación en marzo fue del 5.04%-, la confianza de los consumidores mexicanos continuó en marzo su deterioro al hilar cuatro caídas, se contrajo 0.3%, con descenso en tres de sus cinco componentes, siendo el de mayo retroceso la situación económica actual del hogar comparada a la que se tenía hace un año.

maria.rodriguez@eleconomista.mx