La industria automotriz encendió los focos amarillos como señal de alerta en el mercado interno tras 25 meses de caídas continuas y sin visos de que mejore la situación de las ventas de vehículos, de hecho, advirtieron que está latente otro ajuste a la baja en el pronóstico de la comercialización durante el 2019.

“Es muy probable que se haga una nueva actualización para reducir, aún más (la expectativa de ventas para este año). Se observa una caída mayor a la estimada”, advirtió Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

En junio pasado, los concesionarios automotrices ajustaron a la baja su pronóstico de ventas para el 2019, en donde anticipaban una caída de 6.5%, con la colocación de 1 millón 331,000 unidades, pero dada la situación de incertidumbre entre el consumidor por la situación económica mexicana, nuevamente se modificaría en los próximos días.

Al respecto, Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, dijo: “Hay que encender las alarmas, porque hay que reactivar el mercado interno”. Refirió que existe una preocupación “tan grande que tenemos en las cifras del mercado interno a la baja”. En los primero seis meses del año estamos cayendo 6.4% y en junio pasado 11.4%, una de las cifras más altas de los últimos meses.

Guillermo Rosales enumeró los problemas que enfrenta la industria, que van desde la desaceleración en el empleo permanente, una tendencia a la baja en la autorización crediticia, por la baja demanda, la incertidumbre creciente sobre la economía mexicana y la desconfianza particular de consumidores de vehículos de mayor precio.

“Hemos observado a lo largo de este semestre un cambio en el segmento de vehículos de usos múltiples y de lujo, que en el periodo 2017 y 2018 se vendían con tendencia al alza, pese al retroceso de las ventas generales”, sostuvo.

[email protected]