Pese a que el sector automotriz goza de buena forma y es, por mucho, un negocio bullente, la venta de autos nuevos acumulada a mayo del 2011 es 20% menor al mismo mes del 2008, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Cabe destacar que en el 2005 México vendía 11 vehículos nuevos por cada 1,000 habitantes, cantidad que para el 2010 se redujo a siete automóviles (36% menos). En cambio, Argentina incrementó sus ventas de 10 a 17 unidades por cada 1,000 habitantes (70% más) y Brasil de nueve a 19 (111% más).

Según cifras de la Administración General de Aduanas del Servicio de Administración Tributaria, en el 2010 entraron a México 426,121 vehículos usados provenientes de Estados Unidos, en tanto que las ventas nacionales de vehículos ligeros en el mismo año fueron de 820,406 unidades, con lo cual las importaciones de vehículos usados representaron 52% de la venta total de vehículos nuevos.

La AMIA indicó que es necesario reducir las importaciones de vehículos usados mediante políticas públicas orientadas a ordenar la entrada de autos de procedencia extranjera, la aplicación de normas de emisiones y de condiciones físico-mecánicas en todo el territorio nacional y la eliminación de cargas fiscales, con lo cual México podría vender 17 vehículos nuevos por cada 1,000 habitantes, es decir, 1 millón de unidades nuevas adicionales a las que hoy se venden, generando más de 400,000 empleos nuevos en nuestro país.

Aunado a lo anterior, el Índice de Confianza del Consumidor -que mide las posibilidades de consumo de bienes durables- tuvo una variación porcentual de -17.1% de mayo del 2011 al mismo mes del 2008. Esto muestra cómo la falta de estímulos a la compra de vehículos y el bajo nivel de confianza del consumidor mantienen la recuperación del mercado interno de vehículos en una tendencia de crecimiento muy por debajo de los niveles alcanzados en meses previos a la crisis.