Las ventas de autos ligeros en México disminuyeron 7.9% durante julio pasado, al colocar 105,699 unidades nuevas en el mercado, lo que representa la cifra más baja para un mismo mes desde el 2014 para un mismo mes (cuando se vendieron 96,211 unidades), reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De 28 marcas que compiten en el mercado mexicano sólo ocho lograron crecimiento respecto al año, anterior, en donde KIA y Toyota son las únicas de las marcas de volumen que incrementaron sus ventas en 1.4 y 14%, respectivamente.

Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), mencionó que la tendencia negativa continúa y es previsible que el 2019 se ligue como el tercer año consecutivo con caída en el mercado automotor.

Para Guido Vildozo, especialista de IHS Markit, el mercado interno se enfrenta a un periodo de incertidumbre externa e interna, y podría recuperarse hasta el 2021.

El Inegi dio a conocer que en el acumulado enero a julio del 2019 se registraron 744,296 vehículos ligeros vendidos, al registrar la caída de 6.6% con relación al mismo periodo del 2018.

La mitad de las ventas de vehículos ligeros en México es realizada por tres marcas: Nissan, que posee una participación de mercado de 20.5%, al vender 152,231 unidades durante los primeros siete meses del año; le sigue General Motors con 15.7%, con 117,081 autos vendidos, y Volkswagen con 13.7% de participación, y comercializó 102,259 coches como grupo.

Sin embargo, en lo que va del año, acumulan caídas de 14.5% para la japonesa, 5.6% menos ventas para la americana y la caída de 7.2% en el caso de la alemana.

Los factores negativos que propician esta fase de crisis en el mercado interno se mantienen vigentes, dijo Rosales, entre los que se encuentran el estancamiento de la economía, la postergación de las decisiones de inversión ante la incertidumbre, el bajo poder adquisitivo y disminución de la tasa de generación de empleos formal.

Además se cuentan de las altas tasas de interés, incremento de la violencia y desconfianza frente al panorama político y económico, lamentó el directivo de la AMDA.

“La presión sobre el sector automotor se agrava con el riesgo de que el presidente  Andrés Manuel López Obrador autorice la regularización de los autos ilegales (importados de Estados Unidos que ingresaron a México en condiciones de pésimas condiciones para circular)”, sentenció Guillermo Rosales. La industria automotriz acumula 26 meses consecutivos con disminución de ventas, por lo que los distribuidores anticipan que la comercialización podría ubicarse por debajo de 1 millón 331,000 vehículos nuevos.

Aunque según la estimación de IHS Markit, consultoría internacional radicada en Estados Unidos, la venta de autos en México podría tener un ligero respiro al cierre del año, para alcanzar hasta 1 millón 350,000 unidades.

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