Un problema que afectaba a los exportadores brasileños ahora comenzó a preocupar a las contratistas de Brasil que actúan en Venezuela, donde poseen un portfolio estimado en 20,000 millones de dólares en obras de infraestructura y saneamiento.

Fuentes consultadas por Valor indicaron que los atrasos en los pagos de servicios prestados por las constructoras en el país se agravaron en los últimos meses, y la deuda del gobierno venezolano con compañías del sector alcanza entre 2,000 y 2,500 millones de dólares.

Las dificultades económicas que enfrenta Venezuela explican ese fenómeno solo en parte, dicen las fuentes. Otro tema, igualmente importante, es la articulación cada vez más difícil entre los dos países bajo los gobiernos de Nicolás Maduro y Dilma Rousseff, en comparación con lo que ocurría cuando el fallecido Hugo Chávez y Luiz Inácio Lula da Silva eran presidentes.

Antes, Lula era un amigo de Chávez. Cuando se encontraban, destrababan todos los problemas , dijo una fuente cercana al tema que, como las demás fuentes, pidió no ser identificada. Ahora, con poco dinero en caja, el gobierno venezolano está más pragmático. El "amigote" es quien trae financiamiento. En ese sentido, estamos cada vez más perdiendo espacio con China .

Valor Económico pudo saber que cerca de 70% del endeudamiento del gobierno venezolano con las contratistas brasileñas corresponde a servicios prestados por Odebrecht.

La mayor constructora brasileña es la que tiene más proyectos en el país. Tenía una relación muy cercana con Chávez, que comenzó a oscurecerse durante la elección presidencial de octubre de 2012, la última que disputó el líder bolivariano, cuando llegó a oídos de los servicios de inteligencia venezolanos que la empresa se había aproximado al candidato opositor Henrique Capriles.

Así como Brasil dejó de ser el socio prioritario de Venezuela, en detrimento de China, Odebrecht dejó de tener prioridad en los proyectos y en los pagos atrasados del gobierno venezolano , dijo una segunda fuente.

Por los atrasos y la incertidumbre política y económica que ronda al país que vivió una ola de protestas contra el gobierno en las últimas semanas , Odebrecht está reduciendo el ritmo de obras y despidiendo empleados, según pudo saber Valor. La empresa emplea cerca de 13,000 personas en Venezuela.

Entre sus principales proyectos en el país están dos líneas de metro de Caracas, una nueva pista del aeropuerto de Maiquetía, que sirve a la capital, una hidroeléctrica y dos puentes.

A favor de la empresa, pesa la buena fama de entregar los proyectos, a pesar de los atrasos, mientras firmas de otros países simplemente abandonan las obras, dijo una fuente.

Las otras grandes contratistas brasileñas Queiroz Galvao, Camargo Correa y Andrade Gutierrez también enfrenta un aumento en los atrasos. Pero el monto que se les adeuda, como su presencia en el país, son inferiores.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica