El anuncio de que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía (Sener) estarán a cargo de la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco representa una mala señal para la misma petrolera y para las finanzas públicas del país, comentaron expertos.

“Difícilmente se podrá cumplir con los plazos y los montos, lo que implicará mayores recursos y la situación no está como para ello, no solamente en las finanzas públicas sino para Pemex”, expuso James Salazar, subdirector de análisis económico de CIBanco.

Si están buscando ahorros para subsanar o hacer frente a los requerimientos financieros de corto plazo, este tipo de acciones podrían complicar el panorama quizá no en el primer año, pero sí en ejercicios fiscales posteriores, remarcó el especialista.

En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que la licitación para la construcción de la refinería Dos Bocas fue desierta, pues los cuatro consorcios invitados no aceptaron las condiciones del gobierno e hicieron propuestas muy onerosas.

Detalló que los participantes rebasaban los 8,000 millones de dólares (alrededor de 160,000 millones de pesos) que se contemplan destinar a la obra y el tiempo de construcción. Por ello, decidió que Pemex y la Sener se hagan cargo de la refinería, la cual iniciará su construcción el 2 de junio y quedará terminada en mayo de 2022.

Para el analista de CIBanco también es una mala señal que no se lograrán flexibilizar las condiciones que se daban para la construcción de la refinería al sector privado, pues se tienen dudas con impactos negativos sobre los costos de la obra y el tiempo en que se quiere lograr.

Mauricio González, socio fundador de GEA, coincidió en que el impacto a las finanzas públicas es que, ante la inexperiencia de Sener sobre la construcción de refinerías, los costos puedan ser mayores a lo presupuestado.

“Lo que va a suceder es que, cuando se construya la refinería saldrá más cara de lo que contempla el gobierno federal y se tarde más tiempo en su construcción. La Sener no tiene el personal ni la capacidad suficiente para manejar proyectos de este tipo”.

Por su parte, un analista de la agencia calificadora Moody’s dijo el jueves que el hecho de que Pemex y la Secretaría de Energía supervisarán el proyecto de construcción de una nueva refinería en México eleva el riesgo de retrasos y sobrecostos en las finanzas de la petrolera estatal y del gobierno.

El comentario se dio luego de que más temprano el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se declaró desierta la licitación para elegir al “project manager” de la obra, debido a que las empresas invitadas a participar excedieron el presupuesto y los plazos límites fijados.

“Se valida nuestra preocupación en torno a que los estimados del gobierno de México fueron optimistas”, dijo el vicepresidente senior de Moody’s Investors Service, Peter Speer, en un comunicado. (Con información de Reuters)