La industria de la construcción vivió durante los dos primeros años del gobierno de la Cuarta Transformación su peor momento histórico, al mismo tiempo que los ingenieros militares incrementan su actividad en el desarrollo de infraestructura civil y la pandemia del Covid-19 deja una pesada losa.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó este martes que el valor de producción de las empresas constructoras, en cifras originales, tuvo una caída del 24.7% durante el 2020, respecto al año previo, con lo que alcanzó su nivel más bajo desde que se tiene registro, en el 2006.

En el 2019, cuando se cancelaron formalmente los contratos a las empresas que construían el aeropuerto de Texcoco, la caída anual fue del 8.2% y la tercera mayor disminución de los últimos 14 años ocurrió en el 2009: 6.4 por ciento.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC), el segmento de construcción de obras de ingeniería civil, que representa 38.9% del total y se relaciona con obra pública, fue el que mayor caída tuvo el año pasado, 28.2% en su comparación anual, seguido del rubro de edificación, que está a cargo del sector privado y tiene una participación del 51.7%, con una baja del 22.2 por ciento.

Los trabajos especializados, que aportan el 9.4% del valor de producción, se redujeron el 21.3 por ciento.

“La construcción ha sido de los sectores más golpeados por la crisis sanitaria, pues durante la etapa más estricta del confinamiento (abril), el sector privado se vio obligado a suspender en su totalidad actividades. Si bien, a partir de la segunda mitad de mayo fue catalogada como esencial, el rebote fue modesto en los meses posteriores debido a la incertidumbre que generaba el rumbo de la pandemia”, mencionó el Grupo Financiero BASE en un análisis.

Más actividad militar

El pasado 10 de febrero, el Presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a justificar su decisión de que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) esté a cargo de la construcción del aeropuerto de Santa Lucía (medida que aún causa inconformidad entre los integrantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción porque quita actividad a sus agremiados, principalmente pymes).

"¿Íbamos a convocar a licitar para que empresas constructoras crearan el aeropuerto con todo el daño que causó la corrupción en el periodo neoliberal, que desde luego afectó a las empresas contratistas que tenían más abogados que ingenieros? Porque eran muy buenas antes para el litigio y para cobrar dos, tres veces más por las obras que se les asignaba. Por eso el que los ingenieros militares nos hayan apoyado", dijo el mandatario.

Además, construyeron sucursales del Banco del Bienestar y este año comenzarán con un hospital en la Ciudad de México, dos tramos del Tren Maya y otro aeropuerto en Tulum, Quintana Roo.

Por lo pronto, sumando la crisis sanitaria, en el 2020, el personal ocupado por las empresas constructoras cayó 17.6%, en comparación anual, las horas trabajadas el 18.8% y, en contraste, las remuneraciones medias reales, subieron el 1.7 por ciento.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx