Los efectos del recorte de las exportaciones de carne en Argentina ya se comenzaron a sentir, aunque en el mercado afirman que este es apenas el primero de los síntomas que se comenzará a ver con el correr de los meses.

De acuerdo con las últimas cifras difundidas por la Cámara de Industria y Comercio de Carnes de la Argentina (Ciccra), en mayo, mes que sufrió restricciones la mitad de sus días, las ventas de carne argentina al exterior totalizaron la 55,700 toneladas, una baja de 6.6% respecto del mismo mes del año pasado.

"En la comparación interanual (en mayo) se observó una caída de 6.6%, explicada en su totalidad por la retracción de los envíos a China", explicó Ciccra en su reporte mensual de estado de actividad del sector.

China es, por lejos, el principal destino de las exportaciones de carne bovina de la Argentina, a tal punto que, de acuerdo con los datos que maneja Ciccra, el 77.5% de los embarques registrados entre enero y mayo tuvieron como destino ese país asiático.

Este recorte exportador también tiene un efecto importante para el propio Gobierno. Si se toman las divisas como parámetro, en mayo pasado las exportaciones de carne bovina de la Argentina retrocedieron 10.5% interanual, y representaron 231 millones de dólares, lo que repercute de forma directa en las retenciones que percibe el Estado.

Ciccra da por hecho que se generará un fuerte recorte en los volúmenes debido a la iniciativa oficial. Si se toma en cuenta que el mercado absorbió durante el sexto mes del año 190,000 toneladas de carne de las 240,000 que se produjeron, el sector da por hecho que las exportaciones se reducirán a 50,000 toneladas.