Directivos de Volkswagen y funcionarios del organismo regulador ambiental de Estados Unidos se mantienen callados en cuanto a si hubo avances durante una reunión a puertas cerradas en relación al escándalo relacionado con el monitoreo de emisiones.

El director general global de VW, Matthias Mueller, se reunió el miércoles (13 de enero) en Washington con la administradora de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) Gina McCarthy. Tanto VW como la agencia se negaron a proporcionar detalles, incluso la duración de su reunión.

La reunión sucedió al día siguiente de que los reguladores de calidad del aire de California rechazaran un plan de retiro propuesto por VW de sus modelos diésel más populares y la EPA respaldó la acción.

Volkswagen el año pasado se vio obligado a reconocer que unos 600,000 vehículos vendidos en Estados Unidos integraban un software ilegal diseñado para manipular las pruebas de emisiones del gobierno. Estos controles se desactivaban durante el manejo en situación real, en donde los vehículos emitían hasta 40 veces más contaminación que la permitida.

mfh